Aldea Global

Por Oscar Laborde/ Motor de Ideas 10

América Latina en disputa

(Por Oscar Laborde (*) Especial para Motor de Ideas) Vivimos, y padecemos, las consecuencias de una ofensiva conservadora, que se expresa en las medidas de los gobiernos de derecha y en las acciones de los organismos regionales. Pero, ¿Es irreversible y definitiva esta ola? ¿Podrá el neoliberalismo lograr eliminar la posibilidad de triunfos de proyectos populares ¿Podrá EE.UU. disponer de América Latina incondicionalmente para su enfrentamiento estratégico con China? ¿Será de ahora y para siempre que a la región la conduzca la derecha? Como dice José Saramago " la victoria tiene el defecto de no ser eterna, y la derrota tiene una virtud, tampoco es eterna".

La región está en disputa, como siempre. Como a lo largo de toda su historia, donde avances y retrocesos, triunfos y derrotas se suceden todo el tiempo. Tal vez lo vivido en los años que fueron desde el triunfo de  Hugo Chávez hasta la elección que  ganó  Macri, nos hicieron pensar de que eso había cambiado. Y, obviamente no era así. Fue un momento extraordinario, donde se logro una unidad de varios gobiernos populares en la concepción y en la acción como nunca antes. Pero los contrarios también juegan, decimos los futboleros. Y los EE.UU jugó muy fuerte.

    El día después de aquel 5 de Noviembre de 2005, cuando le dijimos No al Alca, se empezó a gestar la contraofensiva. Los Estados Unidos habían sufrido la derrota política más importante de su historia en la región. 

Habían preparado la consumación del acuerdo de libre comercio para América con mucha anticipación. Primero incorporaron a la economía canadiense en el `88 con un TLC, segundo firman el NAFTA donde suman a México, tercero firman varios acuerdos de libre comercio con los países andinos y por último, como broche a ese plan, para disponer de toda América tenían que firmar el ALCA.

Así era el plan del 88 al 2005 Y Néstor Kirchner, Lula da Silva Tabare Vazquez y Hugo Chávez con la colaboracion de Nicanor Frutos se lo impidieron. En la cara de Bush. Era imposible que no planificaran como revertir ese durísimo golpe.

 Pero claro, los sectores populares veíamos como ese hecho extraordinario de deshacerle al imperio un estrategia que había pergeñado durante mucho tiempo, entusiasmaba a muchos y se lograban avances y victorias electorales. Evo Morales ganaba la presidencia de Bolivia poco después, los sandinistas volvían al gobierno en Nicaragua, Correa era consagrado en Ecuador, Fernando Lugo derrotaba al Partido Colorado, que así perdí su primer elección en la historia. El Farabundo Martí triunfaba en El Salvador. En Centroamérica y el Caribe se constituían varios gobiernos progresistas. Se ampliaba el Mercosur con Venezuela 

     y Bolivia pedía su ingreso .Se creaba la UNASUR y la CELAC. Un momento único y extraordinario para nuestra historia.

 Y el imperio no lo iba a permitir. Y empezó engendrar su plan. Propuso un modelo de integración alternativo al nuestro, con la Alianza del Pacifico. Creó una nueva derecha, en la comprensión que con los partidos  tradicionales no podía ganarnos las elecciones, una derecha que viniera de lo empresarial con apariencia despreocupada, que dijera que lo moderno era el libre comercio, con mucha presencia en las redes y en todas las formas nuevas de comunicación, con mucho marketing, portadora de la postverdad.

  Implemento el lawfare, esa guerra jurídica para perseguir, denostar y de ser posible encarcelar a los líderes populares. Impulsó y financió generosamente las ONG´s que solapadas en una impronta de sociedad civil impulsaron, desde un estilo renovado, todas las campañas antipopulares.

 Y plan tuvo sus logros .Se destituyo y luego proscribió a Manuel Zelaya en Honduras en 2008, se hizo lo mismo con Fernando Lugo en 2012 en Paraguay,  Macri se impuso en las elecciones en Argentina. Se destituyó a Dilma Rousseff y se encarceló y proscribió a Lula da Silva en Brasil. Se encarceló por cuestiones políticas a decenas en Argentina y se persigue de manera cruel y despiadada a Cristina Fernández de Kirchner.

  Sin embargo el neoliberalismo no puede hacer pie, de manera definitiva en nuestra región. No puede ganar elecciones fácilmente y tiene que recurrir a un achicamiento de la democracia tal, que nos hace preguntarnos si se puede decir que las haya en muchos de nuestros países. 

Si Zelaya, Lugo y Lula no hubieran estado proscriptos hubieran ganado, muy posiblemente, las elecciones presidenciales de Honduras Paraguay y Brasil. En este último país, no pudieron hacer que su candidato Gerald Alkmin llegara a la segunda vuelta y tuvieron que votar al engendro de Bolsonaro para que no ganara el PT.

 En Perú la estrella de Wall Street, Pedro Pablo Kuczynski se tuvo que ir por corrupto y Michel Temer el expresidente del Brasil, cómplice del golpe a Dilma, acaba de ser apresado. Hay resistencia a los planes de ajuste y al achicamiento de derechos muy fuertes en todos los países de derecha que tiene que recurrir a la represión, persecución y encarcelamiento de los dirigentes sociales, sindicales y políticos. 

¿Y porque no puede hacerse virtuoso electoralmente el neoliberalismo, como en los ´90 , y tiene que hacer fraude, apresar opositores o proscribirlos para ganar elecciones? Porque estos no son los ´90. No lo son porque estos años de gobiernos populares crearon conciencia en millones. No son los 90 porque el pueblo comprendió que se puede vivir mejor, y no es fatal que se cristalice la desigualdad y la pobreza. No son los 90 cuando los EE.UU había derrotado a su enemigo geopolítico e ideológico, la Unión Soviética y entonces era creíble que no había otro camino. Ahora esta China, Rusia y otros países y la experiencia de haber transitado una integración con sentido popular como nunca se había dado en la región.

 Entonces lo que hay que hacer es bancar los procesos que siguen de pie, Venezuela y Bolivia. Mirar la experiencia de López Obrador en México. Reagruparse en cada país, resistir fuertemente las medidas neoliberales, y volver al gobierno. Los argentinos tenemos ese desafió en el 2019 cuando podremos, no solo terminar con esta pesadilla de gobierno, sino aportar a que, con otros gobiernos populares retomemos el camino de la Patria Grande

(*)Presidente del Bloque FPV-PJ del Parlasur

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