Cataluña y Kurdistán, dos referendos diferentes para la Comisión Europea
La Comisión Europea dejó en el aire la solicitud de mediación en la disputa que mantienen el Gobierno de España y Cataluña por el referéndum de independencia programado para el 1 de octubre.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, aseguró más temprano que pedirá a la Comisión Europea abrir un espacio de mediación en el que participen las autoridades de España y de Cataluña para buscar una salida dialogada de la crisis.
"Respetamos los marcos constitucionales y jurídicos de España, y no tenemos ningún otro comentario", se limitó a decir el portavoz de la Comisión Europea, Alexander Winterstain, en una rueda de prensa al ser preguntado al respecto.
Winterstain recalcó que el referéndum de Cataluña no puede compararse con el plebiscito celebrado en el Kurdistán iraquí, en el cual la Comisión Europea ejerció un papel de mediador entre Bagdad y Erbil.
"Creo que se trata de dos situaciones completamente diferentes", afirmó el portavoz.
Horas antes el consejero de Asuntos Exteriores del Gobierno catalán, Raul Romeva, lanzó un llamado a las instituciones europeas para que defiendan los valores y principios del Tratado de la Unión Europea (UE), que según él están siendo violados por las autoridades españolas.
"Lo que está pasando hoy en España es una seria violación de los instrumentos democráticos y las estructuras democráticas, por lo que (...) llamamos a las instituciones de la UE, sobre todo a la Comisión Europea y al Parlamento, a defender los valores y los principios pilares del Tratado", declaró Romeva en una rueda de prensa que ofreció en Bruselas.
Se refirió en concreto al artículo 2 del Tratado, que establece que "La Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías".
Romeva denunció "la ofensiva brutal contra las instituciones democráticas catalanas", "la persecución de más de 800 alcaldes" y "el acoso a periodistas, organizaciones de derechos civiles e individuos".
El político agregó que "hay un riesgo claro de que se generen dobles estándares sobre temas tan importantes como la separación de poderes, los derechos civiles y la libertad de expresión".
Según Romeva, el silencio de la UE "es percibido por el Estado español como apoyo a las acciones represivas".
Las instituciones europeas deben "defender el interés general de los ciudadanos catalanes puesto que son ciudadanos de la UE", enfatizó.
Romeva agregó que Cataluña propuso "muchas veces" al Gobierno español y al presidente Mariano Rajoy "ponerse de acuerdo sobre muchos aspectos" del referéndum: la fecha, la pregunta, el cuórum y la moratoria en caso de que gane el no.
"Por el momento no hay voluntad para hablar de esto", constató.
Desde el Partido Popular que lidera Rajoy lanzaron una campaña en Twitter para denunciar la supuesta "hispanofobia" en Cataluña por parte de los independentistas.
En el vídeo publicado en la cuenta de la formación utilizan secuencias de discursos o imágenes de diferentes políticos catalanes bajo el lema "No es democracia, es hispanofobia".
En las imágenes se puede ver a Jordi Pujol, ex presidente de Cataluña, con unas frases en las que se refiere al hombre andaluz "como un individuo anárquico o destruido" o al exdirector de la televisión pública catalana, TV3, Joan Oliver calificando a los españoles de "chorizos" en relación a los casos de corrupción.
El vídeo termina con un rótulo señalando que "los separatistas no respetan la ley" y que, por tanto, "no respetan España ni a los españoles".
Rusia, por su parte, se pronunció por el respeto de la constitucionalidad en España.
"Consideramos que la situación en Cataluña es un asunto interno de España y estimamos que la situación en torno a la trama catalana debe transcurrir en el marco estricto de la legislación española vigente", indicó la portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, María Zajárova.
La portavoz remarcó que "en nuestras relaciones con España partimos del principio incuestionable del respeto a la soberanía e integridad territorial de ese país".
La factura económica
El Banco de España advirtió que la crisis política en Cataluña implica riesgos para la estabilidad de los pronósticos de crecimiento para España.
"En cuanto a los riesgos que rodean a las proyecciones de crecimiento del PIB, en el plano interno, las tensiones políticas en Cataluña podrían afectar eventualmente a la confianza de los agentes y a sus decisiones de gasto y condiciones de financiación", aseguró la institución en su informe sobre las proyecciones macroeconómicas de 2017-2019, publicado este jueves.
Pese a este escenario la entidad mantuvo las previsiones de crecimiento para el país.
Sus pronósticos apuntan a que, tras crecer un 3,1 por ciento este año, el Producto Interior Bruto (PIB) crecerá un 2,5 por ciento en 2018 y un 2,2 por ciento en 2019.
(*) Fuente: Agencia Sputnik
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