Especial/Tavo Cibreiro (*) / Bolivia y más....
#FueUnGolpePero
La curiosidad suele ser el motor principal de las grandes ideas. Como inquietud indagadora, es fundacional en cualquier proceso creativo. Al mismo tiempo, impulsar la pregunta para adiestrar la exploración, suele transformarse en un ejercicio recurrente a la hora de construir nuestra propia quimera del mundo. La gimnasia de la curiosidad tonifica las emociones, el instinto y, fundamentalmente, la facultad de conjeturar. Tres dimensiones complejas, transversales y emancipadoras en potencia. Negar esa propia capacidad de intervenir el mundo, por el simple hecho de hacerlo, es una verdadera inmolación sin sentido. No obstante, ocurre habitualmente y los poderes fácticos, a través de los medios de comunicación, la cultura y la educación formal, profundizan esa sensación paralizante.
Poner a los actores sociales en tensión permanente, hasta con sus propios intereses, suele ser uno de los procedimientos utilizados con mayor frecuencia de este lado del mundo. Sin lugar a dudas, la prensa hegemónica trabaja en esa dirección todo el tiempo, recortando la realidad y, entre otrasrutinas, sistematizando su práctica binaria de organización narrativa de la información.
En Argentina, la grieta es uno de los casos políticos más rutilante de este método. De un lado lo bueno, democrático e institucional; Lo malvado, horrible y dictatorial del otro. En el medio,nada. El destierro.En su concepción especulativa, se achica el margen de la subjetividad. Entonces, planteado masivamente, la curiosidad pierde sentido y tiende a disolverse, junto con su marco estimulante de referencia.
Durante estas últimas semanas, y a partir del golpe de estado contra el presidente Evo Morales en Bolivia, esa misma ceremonia discursiva tomó relevancia una vez más. El “pero” se transformó en una suerte de hashtag viral, con tendencia propia en las crónicas maximizadas dentro del ecosistema mediático nacional.En consecuencia, y atentando contra elanhelo libertario, el conector opositivo dividió aguas y resumió, en sólo dos dimensiones, un proceso revuelto, intenso y multicausal. A partir de allí, el “…fue un golpe pero…” apareció repetido, varias veces, en diferentes notas y explicaciones terapéuticas. Claramente,dentro de esta lógica, la narración es mucho más importante que los datos concretos y objetivos. En otras palabras, y por encima de la información, lo única verdaderamente inmodificable es la manera de contar.
Por último, mientras la historia oficial intentaba describir arbitrariamente una situación boliviana aséptica y controlada, en las redes sociales circulaba la cruda y dolorosa verdad.Por primera vez en mucho tiempo, el contraste fuecontundente y explícito (fenómeno creciente de alcance aún no dimensionado en su totalidad). La realidad compartida por whatsappexigió a muchos trabajadores y trabajadoras de prensa a diferenciarse, con sendos comunicados, de la postura editorial de sus empleadores. En efecto, el ensayo masivo busca insensibilizar el pensamiento, engañar a la curiosidad y deformar la percepción. Intenta, también, domesticar la conducta crítica colectiva, colocándoles falsas trampas ideológicas y promoviendo una fugaz dicotomía. La respuesta a todo esto está, como siempre, en nuestra capacidad de escuchar, empatizar y transgredir.
TavoCibreiro. Comunicador Popular. Periodista. Integrante de Ucaya.
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