Aldea Global

Por Denis Lukyanov

Tres años de la ofensiva rusa en Siria

(Por Denis Lukyanov) Hace tres años el Ejército ruso inició una ofensiva a gran escala contra los terroristas en Siria. Rusia entró por la puerta grande en el país árabe y alteró el curso de la guerra casi de inmediato. Sputnik te ofrece una retrospectiva sobre la ardua lucha que los soldados rusos han librado contra el yihadismo.

La ofensiva aérea rusa empezó el 30 de septiembre de 2015, justo en el momento cuando el país estaba a punto de ceder ante la marcha impetuosa de los extremistas, Rusia le echó una mano al pueblo sirio.

Siria, un país que se ahoga en ríos de sangre desde 2011, está más cerca que nunca del desenlace de la guerra civil. Estamos a finales de 2018 y los principales combates en el país ya han sido suspendidos.

La mayor amenaza del siglo XXI, el Estado Islámico —también conocido como Daesh, organización terrorista proscrita en Rusia y otros países—, ha sufrido una derrota.

Sin embargo, es temprano hablar de una victoria definitiva del Gobierno de Bashar Asad en la guerra civil, puesto que todavía hay varios enclaves que cuentan con la presencia de fuerzas antigubernamentales y Damasco tiene que lidiar con ese problema. De todos modos, los resultados del aporte ruso están a simple vista.

Desmantelar la máquina terrorista

El Ejército sirio en 2015 se encontraba en un estado lamentable y no era capaz de contrarrestar a las fuerzas yihadistas que lo expulsaban de todas partes, declaró en una entrevista con Sputnik el experto militar Alexéi Leonkov.

A lo largo de los últimos tres años, el Ejército de Siria se ha visto sometido a cambios drásticos: bajo la supervisión de los especialistas rusos los militares sirios aprendieron a usar el material bélico de manera apropiada.

Como resultado de las acciones de las Fuerzas Aeroespaciales se ha logrado saltar a la yugular de las organizaciones terroristas que con toda seguridad iban a aplastar Siria.

La máquina terrorista era apoyada por varios patrocinadores y no se trata solo de los países vecinos, como Catar y Arabia Saudí, sino también de los patrocinadores que se encuentran al otro lado del Atlántico y en Europa, señaló el entrevistado.

Además, subrayó la atención a los datos que ha tenido el Ministerio de Defensa ruso en cuanto a la cantidad de vuelos que ha realizado la aviación rusa en Siria, las bajas de los terroristas y el daño irreparable causado a su material bélico y almacenes. De acuerdo con los más recientes datos del Kremlin, los militares rusos aniquilaron a 87.000 extremistas —otros 43.000 entregaron las armas en el marco del proceso de paz—. La aviación rusa realizó más de 34.000 vuelos de combate —para diciembre de 2017—.

"Podemos concluir que esta era una máquina de guerra potente y fue resultado de un arduo trabajo e inversiones de dichos patrocinadores", manifestó.

El Ejército sirio de hoy es experimentado en los combates y es capaz de poner fin rápidamente a lo que queda de esta máquina, continuó.

Según Leonkov, muchos se han dado cuenta que la lucha armada no es la mejor manera de acabar con la guerra, porque incluso después de la fase activa podría comenzar una larga lucha de guerrillas, por eso el Gobierno de Siria opta por la paz, si bien está preparada para la solución armada.

Un 'segundo Afganistán'

Cuando Rusia entró en Siria en 2015, muchos predecían que esta campaña se convertiría en el segundo Afganistán para el país —en referencia a la guerra de la Unión Soviética en Afganistán que se prolongó desde 1979 a 1989—.

Decían que el Ejército ruso era débil y poco efectivo por lo que nadie lo tomaba en serio, recordó el experto.

"Había personas que afirmaban que el territorio ya estaba bajo el control del califato y no se podía hacer nada, menos aún con el uso de un contingente tan pequeño", apuntó.

El Ejército ruso se convirtió en objeto de críticas: lo tachaban de poco eficaz y bárbaro. Sin embargo, luego se hizo evidente que las Fuerzas Armadas rusas estaban preparadas para la guerra en Siria. Los militares rusos consiguieron invertir la tendencia en este conflicto.

A lo largo de la operación, Moscú ha presentado todos los datos actuales sobre la situación en el campo de batalla, incluidos los vídeos de las operaciones. Ha habido un flujo de información enorme proveniente del Departamento de Comunicación del Ministerio de Defensa ruso.

La lista de los logros de Rusia también incluye la creación de una plataforma para alcanzar la paz en Siria, las consultas de Astaná —que se celebran en la capital de Kazajistán—.

Este formato resultó ser mucho más efectivo que las negociaciones en Ginebra, prosiguió Leonkov.

Se esboza un nuevo futuro para Oriente Medio

Para el momento que Rusia entró en Siria, los terroristas habían establecido el control sobre dos tercios del territorio del país. Las mayores ciudades de la nación árabe habían caído en las manos de diferentes agrupaciones extremistas.

Deir Ezzor estaba siendo asediada por los yihadistas del Estado Islámico, Alepo permanecía dividido entre diferentes facciones y corría el riesgo de ser capturado por los terroristas, los enemigos del Gobierno sirio seguían en el corazón del país, Guta Oriental, y realizaban ataques contra la parte controlada por el Gobierno.

Todos estaban seguros de que los yihadistas tendrían éxito en esta guerra, pero la participación rusa estropeó los planes de los extremistas y sus patrocinadores.

En el panorama de Oriente Medio, el inicio de la campaña aérea rusa en Siria estuvo marcado por el recelo de los vecinos con intereses en Siria.

Turquía se posicionaba con un rival, mientras las relaciones con Irán no estaban muy claras. Otros países de la región solían poner trabas a Rusia, mientras que Occidente trataba de manchar la imagen de las tropas rusas en Siria sin descanso.

Hoy en día tenemos un panorama totalmente distinto: Turquía e Irán están del lado de Rusia en el proceso de paz en Siria. Estos dos países cooperan ampliamente con Moscú en el ámbito militar", destacó el experto.

Asimismo, la mayoría de los países de Oriente Medio están reconsiderando su actitud hacia la hegemonía de Estados Unidos y optan por entablar relaciones económicas y militares con Rusia.

En el pasado predominaba una retórica hostil hacia las acciones de Rusia; no obstante, las cosas cambiaron a lo largo de los últimos años, agregó.

A su juicio, la política de EEUU y Europa, que solo echaba más leña al fuego, empezó a perder peso en esta área del planeta casi simultáneamente con el inicio de la ofensiva rusa en Siria.

Los países de la región ponen su mirada en la integración en el espacio euroasiático porque esta da más oportunidades económicas y la posibilidad de desarrollar el país. Esto contrasta radicalmente con seguir invirtiendo en las compras de armas para luchar contra los yihadistas o una revolución de colores.

El desarrollo económico que esta alianza ofrece parece más atractivo a los países de la zona que la atmósfera de amenaza que ha regido allí desde hace medio siglo, concluyó el entrevistado.

(*) Fuente: mundo.sputniknews.com

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