La cruda realidad

Por Clara Razu

Bienvenida Christine: Acá tenes los pibes para la supervisión

(Por Clara Razu (Especial para Motor Económico) Durante muchos años, la suerte de Argentina, parecía depender, o al menos así lo sostenían numerosos gobiernos, de la actitud del Fondo Monetario Internacional (FMI), para con nuestro país.

En diciembre del año 2005, el entonces presidente Néstor Kirchner, le pagó al FMI, la cifra de 9810 millones de dólares. Si bien se trataba del 9 por ciento del total de la deuda, marcaba una política soberana al no aceptar las “recomendaciones” del Fondo respecto a las políticas económicas que consideraban el ajuste del gasto público, la liberación de mercado y la privatización de los fondos de jubilación como herramientas para alcanzar el bienestar y desarrollo.

Christine Lagarde, actual presidenta de este organismo multilateral, elogió las políticas aplicadas desde el gobierno actual, considerándolas “gradualistas”, en contraposición con los “ultraortodoxos”.

A esta altura y en pos de entender a qué se dedica el Fondo y cómo nos afecta en nuestra vida cotidiana, cabe repasar las funciones de dicho organismo que son expresadas en el artículo 1 de su acta constitutiva:

1- Fomentar la cooperación monetaria internacional por medio de una institución que sirva de mecanismo de consulta y colaboración en cuestiones monetarias internacionales.

2- Facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional, contribuyendo así a alcanzar y mantener altos niveles de ocupación y de ingresos reales y a desarrollar los recursos productivos de todos los países como objetivos primordiales de política económica.

3- Fomentar la estabilidad cambiaria, procurar que los países miembros mantengan regímenes cambiarios ordenados y evitar depreciaciones cambiarias competitivas.

4- Coadyuvar a establecer un sistema multilateral de pagos para las transacciones corrientes que se realicen entre países miembros, y eliminar las restricciones cambiarias que dificulten el comercio mundial.

5- Infundir confianza en los países miembros, poniendo a su disposición temporalmente y con las garantías adecuadas los recursos generales del Fondo, dándoles la oportunidad de que corrijan los desequilibrios de sus balanzas de pago sin recurrir a medidas perniciosas para la prosperidad internacional.

6- De acuerdo a lo que antecede, acortar la duración y aminorar el grado de desequilibrio de las balanzas de pagos de los países miembros.

Más, para alcanzar estos objetivos todos los países miembros del FMI asumen las siguientes obligaciones:

1- Hará lo posible, teniendo en cuenta sus circunstancias, para orientar sus políticas económicas y financieras, hacia el objetivo de estimular un crecimiento económico ordenado con razonable estabilidad de precios.

2- Procurara acrecentar la estabilidad fomentando las condiciones fundamentales y ordenadas tanto económicas como financieras y un sistema monetario que no tienda a producir perturbaciones erráticas.

3- Evitará manipular los tipos de cambio o al sistema monetario internacional para impedir el ajuste de la balanza de pagos u obtener ventajas competitivas frente a otros países miembros.

4- Seguir las políticas cambiarias compatibles con las obligaciones de esta sección, Además, se establece que: “El Fondo Monetario Internacional a fin de asegurar su buen funcionamiento, vigilará el cumplimiento de las obligaciones fijadas en este artículo”.

Y a “Fin de desempeñar sus funciones, el Fondo establecerá una firme supervisión de las políticas de tipos de cambio de los países miembros y adoptará que principios específicos que sirvan de orientación a todos ellos con respecto a sus políticas. Los principios respetaran el ordenamiento sociopolítico de los países miembros y en la aplicación de esos principios el Fondo tendrá en cuenta las circunstancias de los países miembros”.

Como se puede leer la constitución del FMI representó para todos los países miembros una renuncia a la soberanía en el plano de la política monetaria y cambiaria con el fin de constituir un nuevo “orden económico" que permitiera el crecimiento económico y eliminara el desempleo.

Después de casi 75 años de su creación, Conferencia de Bretton Woods-1944, y a la vista de los resultados obtenidos, las medidas propuestas son incompatibles con los resultados obtenidos, por lo menos en los países que siguieron las mismas.

Argentina, durante el período en que las recomendaciones del Fondo no se tuvieron en cuenta, creció en términos económicos, generó más empleo y a partir de las políticas de redistribución de ingresos mejoraron las condiciones de vida de la población. Hoy, volvemos a escuchar la “Biblia Liberal” que solo busca crear un excedente para el pago de los intereses a los acreedores financieros, que, dicho sea de paso, crecieron en relación al déficit primario, o sea, el déficit tiene origen en los intereses del endeudamiento tomado para financiar el déficit.

Hoy el Fondo Monetario Internacional nos volverá a recomendar ajustar el gasto público y liberar los mercados.

¡Bienvenidos al cambio!

  • Lic. en Economía. Docente. Colaboradora de Motor Económico

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