La cruda realidad

Informe Proyección Ciudadana y el Centro de Economía Politica Argentina (CEPA)

Comer, recrearse y curarse se hace cada vez más difícil

Entre el 3 y el 28 de septiembre el Instituto de Proyección Ciudadana y el Centro de Economía Politica Argentina (CEPA) realizaron una encuesta indagando sobre la evolución reciente del consumo en el Área Metropolitana (CABA y AMBA).

Preguntaron si los hogares disminuyeron, sostuvieron o aumentaron el consumo de siete rubros: lácteos, carnes, frutas y verduras, gaseosas, jugos y sodas, recreación y esparcimiento, combustible y medicamentos.

Los rubros donde mayor porcentaje de encuestados disminuyó el consumo, el más afectado ha sido recreación (69 por ciento), seguido por el consumo de frutas y verduras en el orden del 63 por ciento. Incluso, el rubro menos afectado en su cauda en el nivel de consumo fue medicamentos, y sin embargo la reducción se ubica en el 23 por ciento.

Al analizar los rubros que según los encuestados aumentaron su nivel de consumo, las carnes son el producto que lidera la encuesta, aunque con un incremento de solo 5 por ciento. En efecto, el resto de los rubros que mostraron aumentos no superaron ese guarismo.

Considerando la evolución de los consumos por nivel socioeconómico, se observa un comportamiento diferencial. En rubros de alimentos (lácteos, carne, frutas y verduras) y medicamentos, son los sectores socioeconómicos bajos y medios los que tuvieron más encuestados que disminuyeron su consumo. En gaseosas, jugos y sodas, todos los sectores socioeconómicos disminuyeron su consumo en una proporción similar. Y en el rubro recreación, el sector socioeconómico alto fue el más afectado. Finalmente, en combustible el sector socioeconómico medio fue el que mayor ajuste realizó.

Con relación a la zona donde viven los encuestados, la tendencia es similar, aunque las diferencias son más marcadas en algunos rubros en GBA (zona norte, sur y oeste) que en CABA. La excepción es el rubro recreación donde en la Ciudad de Buenos Aires se percibe el mayor porcentaje de personas que disminuyeron el consumo.

El efecto de la devaluación y el aumento de precios sobre el consumo

La devaluación del peso tuvo un marcado efecto sobre los precios, especialmente en alimentos, medicamentos y tarifas.

En el relevamiento, también se consultó por los cambios recientes en los hábitos de consumo. A cada uno de los encuestados se les preguntó si disminuyeron, mantuvieron o aumentaron el consumo de lácteos, carnes, frutas y verduras, gaseosas, jugo y soda, salidas recreativas, combustible y medicamentos.

Los resultados arrojan que el 34 por ciento de los participantes de la encuesta disminuyeron el consumo de lácteos, el 54 por ciento el de carnes, 63 por ciento frutas y verduras, 44 por ciento gaseosas, jugos y soda, 69 por ciento salidas y esparcimiento, 39 por ciento combustible y 23 por ciento medicamentos. En el otro extremo, solamente el 4 por ciento de los encuestados incrementó el consumo de lácteos, 5 por ciento de carnes, 1 por ciento de frutas y verduras, 1 por ciento gaseosas, jugos y soda, 1 por ciento salidas, 2 por ciento combustible y 2 por ciento medicamentos.

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