La cruda realidad

Por @zuranog

Con Santiago hay una sola grieta

(Por @zuranog (Especial para Motor Económico) El cuerpo de Santiago Maldonado apareció luego de 78 días de búsqueda y después haber rastrillado esa zona en tres oportunidades con resultados negativos.

La campaña canalla de difamación, de distracción y de desvió de la investigación que llevaron adelante algunos medios y algunos periodistas en particular fue brutal.

Dijeron que Santiago pertenecía a una agrupación terrorista financiada por los kurdos; que estaba emparentado con ex miembros de Montoneros; que era un peligroso karateka; que estaba en chile y se había sacrificado por los K; que había un pueblo en Gualeguaychu donde todos se parecían a él; que se estaba cortando el pelo en San Luis…etc., etc., etc.

Como corolario de todo este andamiaje/ manipulación, con la aparición del cuerpo surgió la última gran mentira de Clarín. Publicaron y difundieron que el famosos Testigo “E” se había “quebrado” y revelado dónde estaba el cuerpo. ES MENTIRA.

Este testigo no declaró nunca en la causa, el mismo Juez Lleral así lo afirmó. Donde sí declaró fue ante la Comisión Internacional de Derechos Humanos de la OEA, pero dijo algo muy distinto a lo que afirmó Clarín. Lo que declaró fue que Santiago, escapando de la represión y las balas de Gendarmería, intentó cruzar el río junto con él, como no pudo volvió a la orilla y allí fue apresado por tres gendarmes que lo subieron a la barranca y se lo llevaron. (Este dato fue revelado por la periodista de Página/12 Adriana Meyer).

A cualquiera que de verdad le importe lo que pasó con Santiago, y si es cierto que alguna vez le preocupó Luciano Arruga, Jorge Julio López, Walter Bulacio, etc. Entonces, le tendría importar llegar a la verdad y que se haga justicia.

A Luciano no lo atropelló un auto cuando cruzaba la calle, lo mataron y desaparecieron porque se negó a robar para la policía. Jorge Julio López no se perdió cuando volvía a su casa, lo desapareció un grupo de tareas porque se animó a declarar contra el asesino Etchecolatz, al que el Estado estaba juzgando. Walter no murió en un robo o una escaramuza, se lo llevó la policía en una razzia y lo mataron.

A Santiago no se le ocurrió tirarse a nadar y se ahogó.

Resulta innegable que ciertos medios tienen intereses creados en esto, sobre todo el interés de salvar la responsabilidad del Estado y que desde un primer momento se encargaron de hacer el trabajo sucio de confundir, mentir y difamar.

Pero también se puede ver claramente, levantando apenas las persianas de las redes sociales, cómo el caso de Santiago Maldonado despertó la solidaridad de millones alrededor del mundo, nos hizo conocer excelentes periodistas que siguen luchando por la verdad de manera responsable, y sobre todo expuso la importancia de estas redes o medios sociales de información en momentos de oscurantismo en los medios tradicionales.

Está claro que si abrimos esa persiana un poco más, también aparecen las miserias espantosas que se vieron a lo largo de toda la búsqueda y sobre todo con la aparición del cuerpo de Santiago, y que no vale la pena enumerar.

Acá hay una sola grieta y es la que divide a los que queremos saber que pasó y que los culpables paguen, los que queremos que haya justicia y entendemos que si no se llega a la verdad sería muy grave para el país. Del otro lado están los que se burlan, los que mienten, los que no quieren que se sepa porque la realidad es que ellos ya saben.

  • Periodista.

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