La cruda realidad

Por Clara Razu

Déficit fiscal, tarifas y las mentiras del Gobierno

“Todo tiene que ver con todo”, y el objetivo es cambiar la matriz distributiva, de una vez y para siempre.

¿Errores? No, capitalismo de negocios, negocios para los amigos.

(Por Clara Razu (Especial para Motor Económico) El déficit fiscal es la diferencia entre los recursos públicos y los gastos del gobierno.

Los recursos públicos provienen básicamente de la recaudación impositiva y derechos de exportación (retenciones) y aportes de la seguridad social.

El gasto público se debe básicamente a la provisión de bienes públicos como: salud, educación y seguridad. Los bienes públicos son aquellos que no tienen un “precio” individual, deben ser consumidos, inclusive, cuando las personas no tienen recursos monetarios para pagarlos, por eso son financiados por el Estado. Es decir, aun cuando la salud y la educación puede ser gestionada por prestadores privados, la responsabilidad es pública.

Otros componentes del gasto lo constituyen las transferencias y subsidios. Este componente está integrado por las jubilaciones, pensiones y asignaciones que el Estado pagó y por las “transferencias no monetarias” que constituyen los subsidios, que en términos generales corresponden a porcentajes de las tarifas por servicios públicos que el Estado paga a las empresas prestadoras y no pagan los usuarios.

Por otra parte, el Estado abona a las empresas prestadoras de servicios públicos una tarifa, un precio por los servicios que prestan.

Durante el gobierno de la Alianza Cambiemos, se “mejoró” o sea se aumentó el precio que el Estado paga a las empresas prestadoras de servicios públicos, que “oh casualmente” son propiedad de actuales funcionarios del gobierno, y, por otro lado, disminuyó los subsidios a las familias y empresas: “si querés ser digno, paga” (la dignidad PRO-Neoliberal se mide en dinero). El resultado de esta gestión derivó en una transferencia desde los sectores de ingresos bajos y medios hacia los sectores más concentrados de la economía.

Las empresas prestadoras aumentaron sus ganancias y las familias y Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) bajaron su consumo y producción. De acuerdo a los balances presentados por las empresas se puede observar que las TGN (Transportadora de Gas del Norte) obtuvo en 2017 una utilidad neta de $841,8 millones frente a una pérdida de $256 millones el año anterior.

TGS, (Transportadora de Gas del Sur) que tiene una actividad no regulada, además del servicio de transporte, ganó 2.793 millones de pesos frente a 930,6 millones de pesos en 2016, lo que significa que triplicó la ganancia.

En el primer caso, el directorio propuso el pago de un adelanto en efectivo de dividendos por 367,6 millones de pesos, y en el segundo constituir una reserva para futuros dividendos. Esto es posible porque todas las empresas de gas y electricidad ya no tienen restricciones con los dividendos, suponiéndose que los ingresos serán suficientes para las inversiones.

Metrogas ganó en 2017, 774,8 millones de pesos frente a una pérdida de 604,4 millones de pesos el año anterior. Si bien la empresa no informó acerca de estas cifras, en el balance de YPF (que es la controlante), indica que Metrogas registró un volumen despachado un 13 por ciento menor, y un precio promedio del 70 por ciento mayor, totalizando un incremento en sus ventas de un 50 por ciento.

Entre las otras distribuidoras, Gas Natural BAN tuvo una utilidad neta de 542,9 millones de pesos, un 124,6 por ciento más que en 2016, Camuzzi Pampeana ganó 824,9 millones de pesos , Gas del Centro obtuvo una ganancia de 770,5 millones de pesos y Gas Cuyana 588,4 millones de pesos.

Las diferencias entre las distribuidoras se deben a la diversa situación en que llegaron a 2016, ya sea porque los aumentos de tarifas dispuestos por el Gobierno fueron frenados por el poder judicial, como en Pampeana, o por las deudas contraídas. Por eso, en principio, la ganancia de Gas Natural BAN y de Cuyana parecen las más acordes al reacomodamiento de tarifas de 2017.

Edenor y Edesur son las dos únicas distribuidoras eléctricas que dependen del Gobierno. Ambas empresas tienen pendientes las multas aplicadas por el organismo regulador en los últimos años que fueron actualizadas por la actual administración en la misma proporción de las tarifas.

Aunque la cuestión es un motivo de discusión con el Gobierno, esto queda expresado en los balances de distinta manera. Edenor reconoció una ganancia para 2017 de 691,2 millones de pesos.

Transener, la transportadora eléctrica en extra alta tensión, en la cual el Estado nacional tiene el 50 por ciento de la controlante, es la que se recuperó más que cualquier otra empresa: pasó de una pérdida de 70 millones de pesos en 2016 a una ganancia de 2.375 millones de pesos en 2017. Por eso, el ministro Juan José Aranguren, siendo coherente, con su ideología, insiste en vender la parte del Estado.

¿Qué sucedió con el déficit fiscal?

No disminuyó. El déficit es hoy 10 puntos del PBI y el aparato del Estado sigue siendo sometido al recorte para disminuirlo. Se entiende que el recorte del gasto público significa un recorte de derechos, por lo tanto, la acción gubernamental seguirá apuntando a esa disminución.

Al cambio de actualización de las fórmulas de jubilaciones, pensiones y asignaciones, el “ahorro” de 100 mil millones de pesos, exigidos por el Fondo Monetario Internacional, se le suma hoy la eliminación de la Comisión Nacional de Pensiones Asistenciales (creada en 1996), deja más de 100 mil expedientes de discapacidad parados, el traspaso de tareas inherentes al organismo, como Pensiones a la Vejez y Madre de 7 hijos, a ANSES y el cierre de las oficinas que atendían estas prestaciones que funcionaban en localidades del conurbano.

Como si esto fuera poco, el Ministerio de Agroindustria que preside el ex presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Etchevehere, decretó un “asueto” para implementar las “mejoras operativas necesarias”, es decir, despedir a más de 600 trabajadores/as.

Sin embargo, pareciera que el gasto público “no se ve afectado” por el ascenso de la Directora de Movilidad en Bicicleta a Directora de Proyectos de Movilidad de Transporte no Motorizado. ¿Se trata de disminución del déficit fiscal o transferencia de ingresos?

Ante esta situación el presidente, cual, si fuera un comentarista de la realidad, dice “no nos podemos endeudar más”. El endeudamiento, ¿es para financiar el déficit fiscal, o el déficit en el balance de pagos, resultado del aumento de importaciones, disminución de exportaciones y la fuga de divisas?

El déficit financiero, que incluye los pagos en concepto de servicios del endeudamiento, tanto interno como externo, supera hoy, el déficit primario. O sea, el ajuste del gasto público tiene como objetivo el disciplinamiento social, así como las metas de inflación tienen como objetivo la disminución de los salarios reales.

Mientras tanto, las inversiones prometidas por las empresas prestadoras de servicios públicos, inversiones que harían con las mayores tarifas, se estarían retrasando, y aparentemente, solo aparentemente, estarían seguras en un off shore.

  • Lic. en Economía. Docente. Colaboradora de Motor Económico.

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