El Movimiento de Acción Sindical Argentino critica la política económica pero no marcha el 7
Las organizaciones que integran el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA) que lideran el taxista Omar Viviani y el ferroviario Sergio Sasia decidieron "no adherir" a la movilización de la CGT del martes próximo hacia Producción, aunque realizarán "un cese de actividades de cuatro horas por turno en los lugares de trabajo industriales" para avalar "el reclamo de los gremios".
En una solicitada que aparecerá el lunes próximo en dos diarios de circulación nacional, los sindicatos del MASA -que entre otros integran además lucifuercistas, petroleros y gasistas privados, telefónicos, mecánicos y legislativos- aseguraron "no admitir" una política que "de forma salvaje" subordine su acción a "la propuesta de mercado" y advirtieron que "el capital debe estar al servicio de la economía y, ésta, al del bienestar social".
Aunque no participará de la protesta, el sector señaló que "es imprescindible revertir el rumbo", para lo cual propuso crear "el Banco de Desarrollo para promover y facilitar el accionar de la pequeña y mediana empresa (Pyme)" y revertir "el funcionamiento del Ministerio de la Producción, que no puede ser la vía rápida para que desaparezcan compañías sino el eje para promover su eficiencia en el marco de las dificultades, asegurando el empleo, programando las necesarias industrias para suplantar importaciones y protegiendo al trabajador-productor regional".
Los dirigentes del nucleamiento sindical repudiaron "las políticas que anulan al hombre en su digno designio de construcción de su progreso a través del esfuerzo y el trabajo cotidiano" y convocaron a defender "con responsabilidad, organización, estrategia y objetivos claros" los derechos adquiridos, sin "especulaciones político-partidarias que pongan en duda la legitimidad de las acciones a seguir
El MASA subrayó que la realidad demuestra hoy que "se sufren salarios aniquilados por la inflación; tarifas y servicios abusivos -pretendiendo abonar a cuenta inversiones que empresarios inescrupulosos quieren ganar antes de invertir-; destrucción de la industria nacional y millares de despidos; recortes en subsidios y presupuesto; pérdida real de ingresos de los jubilados y pensionados; retrocesos varios y un aumento inexplicable de la deuda externa, que esfuma el futuro de los argentinos", concluyó.
(*) Con Información de Telam
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