La cruda realidad

Informe Fundación Germán Abdala

En diciembre, el índice de relevamiento de precios registró una suba de 2,5% mensual, la mayor del año

Según el último informe de la Fundación Germán Abdala En diciembre, el Índice de Relevamiento de Precios (IRP) registró una suba de 2,5% mensual, la mayor del año. En términos anuales, el crecimiento fue de 25,0%.

El alza del nivel general se vio impulsado por la suba de tarifas de electricidad, gas natural en red, prepagas y combustibles, por lo que la mayor parte de la inflación obedeció a alzas en bienes y servicios regulados.

La inflación núcleo se ubicó en 0,9% mensual, y respecto al mismo mes de 2016 registró un crecimiento de 19,4%.

De esta manera, la inflación se mantiene en niveles muy elevados, en un contexto en el cual las políticas públicas continúan afectando negativamente los ingresos de los trabajadores y los jubilados

El escenario resulta crítico, en tanto que para el primer bimestre de 2018 se espera un fuerte impacto en los precios producto de una nueva suba de tarifas de gas en red, electricidad y medicina prepaga, así como también de transporte público (colectivos, trenes y subtes).

Resultados 2017 y perspectivas

Habiendo transcurrido dos años del gobierno de Cambiemos, los logros en materia inflacionaria son poco significativos. La promesa de reducir fácil y rápidamente la inflación a un dígito se pulverizó de facto con el anuncio de la “recalibración” de las metas de inflación.

Este fracaso se explica por una conjugación de factores, entre los cuales se destacan los errores de diagnóstico iniciales, la falta de instrumentos de política adecuados y la propia inconsistencia de los objetivos de política económica.

1 De acuerdo a nuestro IRP, la inflación finalizó 2017 con un alza promedio de 26,6% anual, lo que implica un 25,0% anual a diciembre. Estos valores se ubican por debajo de otros indicadores como el IPC de la Ciudad de Buenos Aires, el cual se encamina a cerrar el promedio anual por encima del 27%. Asimismo, implica un error de 8 p.p. respecto del límite superior de la meta original del BCRA, por lo que la autoridad monetaria acumuló en dos años un desvío superior a los 20 p.p.

Para el corriente año, y a pesar de la flexibilización anunciada por el Poder Ejecutivo, el cumplimiento de las metas está lejos de estar asegurado. A pesar de que el BCRA pueda destacar como un logro la baja en la inflación núcleo, es el nivel general el que mide con mayor precisión el impacto del nivel de precios en el poder adquisitivo de la población. Por este motivo, la baja de la inflación núcleo no representa mejora alguna para los sectores más vulnerables, sobre todo teniendo en cuenta que el 2018 arrancará con renovadas subas en bienes y servicios regulados.

La dificultad que muestra el BCRA para bajar la inflación (poniendo en juego su credibilidad), no debe analizarse aisladamente, sino que debe ser entendida en un contexto en el cual, desde el gobierno nacional, se tomaron una serie de medidas de política que además reducen los ingresos de los trabajadores y los jubilados.

La reforma previsional (que afecta además a las asignaciones familiares), la tributaria y los cambios propuestos en el ámbito laboral contienen clausulas que perjudican el salario y los ingresos de los sectores populares.

2 De esta forma, una inflación que no se alejará del 20% anual en 2018 se conjugará con políticas fiscales regresivas, poniendo en jaque el poder adquisitivo de amplios sectores de la población.

Informe completo

(*) Fuente: Fundación Germán Abdala

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