La cruda realidad

La Universidad del Comahue al borde del colapso

La población universitaria vota por no reiniciar las clases el segundo cuatrimestre

La Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) comenzó este lunes un plebiscito nacional para decidir si retomar o no las cursadas después del receso invernal, en rechazo al techo salarial del 15 por ciento y al recorte presupuestario para la educación superior.

La paritaria docente en las universidades nacionales todavía no se concretó, a raíz de la oferta del gobierno de Mauricio Macri de aumentar ese porcentaje en cuatro cuotas y sin cláusula gatillo. Frente a esto, los gremios convocaron a las y los docentes, con o sin afiliación, a plebiscitar el no inicio de las clases resuelto en el último Plenario de secretarios y secretarias generales.

“El techo salarial y el desfinanciamiento están destruyendo la universidad pública”, manifestó Carlos De Feo, secretario general de CONADU, e insistió en marcar la gravedad de la situación.

Además, mediante un comunicado el sindicato apuntó al acuerdo firmado entre el Estado argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI), combo que “ha deteriorado fuertemente el poder adquisitivo, con el empecinamiento de congelar paritarias en un 15 por ciento y ajustar el presupuesto público, mientras que la inflación ya se estima en un 30 por ciento anual”.

A su vez, señalaron que debido a la demora de envíos de partidas presupuestarias, universidades que solían adelantar con recursos propios los salarios docentes, no lo pueden hacer desde hace meses. Por caso, hasta este año, el nivel de ejecución presupuestaria fue más bajo que el alcanzado en 2015 y en 2017, exceptuando el de 2016, pero considerado por CONADU como “inusualmente bajo”.

Según un informe titulado “Situación presupuestaria de las universidades nacionales” publicado por el Instituto de Estudios y Capacitación (IEC), los datos del Ministerio de Hacienda señalaron que de las 17 jurisdicciones que cuentan con presupuesto para transferir a universidades nacionales, 10 de ellas ejecutaron partidas inferiores al 5%, y en otras, como Desarrollo Social, Salud y Trabajo, el porcentaje fue nulo.

informe-presupueto-Hacienda.jpg

Por otra parte, el crédito para el Fondo Universitario para el Desarrollo Nacional y Regional (FUNDAR), fue ejecutado sólo en un 4,5 por ciento, mientras que las Becas en el exterior en Ciencia y Tecnología Bec.Ar se implementaron en un 7 por ciento. Sumadas, las actividades de Infraestructura, Desarrollo de Proyectos Especiales y Vinculación con el Sector Productivo, tuvieron una ejecución nula.

Las únicas en las que prosperó una implementación normal en sus partidas, fueron las vinculadas al pago de salarios y gastos de funcionamiento.

En el marco del plebiscito, CONADU exigió un aumento salarial del 25 por ciento, en línea con lo acordado por Hugo Moyano para los camioneros, una cláusula gatillo para actualizar el sueldo por inflación y mayor presupuesto para la universidad, la ciencia y la tecnología, entre otras demandas.

“Estamos discutiendo la necesidad de no comenzar el segundo cuatrimestre para mostrar la firme resolución de la comunidad docente universitaria de pelear por nuestros salarios y por una educación superior de calidad”, añadió Verónica Bethencourt, secretaria gremial de la federación docente.

Al finalizar la consulta popular el próximo jueves, CONADU convocará a un Congreso Extraordinario para el próximo 6 de julio y allí tomar una definición.

(*) Fuente. Notas Periodismo Popular

La Universidad del Comahue al borde del colapso

Comahue.png

El gobierno de Mauricio Macri giró uno sólo de los siete envíos de dinero y le adeuda 66 millones de pesos. Después del receso invernal las clases podrían no comenzar. En el Centro Regional Bariloche la situación es dramática.

La deuda del Gobierno nacional de más de 66 millones de pesos y la falta de cronograma de envío de recursos, pone a la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) en una situación límite, que podría implicar la imposibilidad de comenzar con el dictado de clases luego del receso de invierno.

Hasta el momento el ministerio de Educación de Nación remitió sólo uno de los siete envíos de fondos que corresponderían a este momento del año.

En caso que la situación no se normalice en los próximos días, las autoridades de la Universidad Nacional del Comahue, ponen en duda el comienzo de clases tras las vacaciones invernales, que se extienden desde el 9 al 27 de este mes. Así quedó en claro durante la reunión del Consejo Superior de la UNCo, realizada la semana pasada.

“Al regreso (del receso) no sabemos si podemos empezar”, resumió Marcelo Alonso, flamante decano del Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB), y detalló que la universidad adeuda el pago de servicios básicos como luz, agua y gas, además del servicio de limpieza y alquiler de gimnasios.

El Rector Gustavo Crisafulli interiorizó a los consejeros de la grave situación, y les anticipó -durante la reunión realizada en Neuquén- que gestionó la elaboración de un cronograma nacional para saldar las deudas, pero no obtuvo respuestas.

Ese encuentro del Consejo Interuniversitario Nacional con el ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, y el jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña, no permitieron destrabar la situación.

La deuda de más de 66,2 millones de pesos corresponde exclusivamente al tramo de recursos para funcionamiento, ya que los salarios, aunque con algunas demoras, se vienen pagando en término.

De acuerdo a la organización de la UNCo, los fondos que recibe el Rectorado son luego transferidos a las sedes regionales. En Bariloche la situación es límite.

Alonso explicó a En estos días que “todos nuestros gastos, pagos de servicios, luz, agua, gas, limpieza y vigilancia dependen de este dinero que nos gira Neuquén, en teoría todos los meses”.

“Este año el Gobierno nacional sólo giro una de las siete cuotas, y nosotros estamos en dificultades para poder pagar” los compromisos como servicios, limpieza, gimnasios, entre otros.

De hecho, la semana pasada la empresa que realiza la tarea de limpieza de la sede del CRUB concretó una retención de servicios por la demora en el pago.

El temor de Alonso es que al regreso de las vacaciones -académicas y administrativas-, la situación no se haya resuelto y sea imposible comenzar las clases.

“El Rector (por Crisafulli) manifestó su preocupación, y duda que si no hay puesta a punto podamos funcionar el segundo cuatrimentre”, indicó Alonso, y agregó que “no se puede seguir tomando deuda o debiendo a proveedores. Sin limpieza o sin calefacción no se puede funcionar”.

(*) Fuente: En estos días

···