La cruda realidad

Por Clara Razu

Los nadies y la economía

(Por Clara Razu (Especial para Motor Económico) Perdón a Eduardo Galeano, pero su poesía describe la realidad, mejor que las estadísticas y me voy a permitir parafrasearlo:

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres… Sueñan los niños con una milanesa con papa fritas Sueñan los jubilados con los remedios gratis… Sueñan los jóvenes con un empleo… Sueñan los trabajadores con paritarias libres… Sueña la clase media con volver a llenar el changuito… que algún mágico día lluevan las inversiones, que lluevan inversiones a cántaros; pero las inversiones no llueven ni este semestre, ni el anterior… ayer ni mañana, ni el próximo semestre, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo una inversión productiva, por mucho que los “alguien” la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba… o le crean a la tele… Saben que mañana será peor…

Las primeras tres semanas del mayo arrojaron una caída del consumo del 4 por ciento, la baja del consumo minorista sería la decimoséptima consecutiva, y si bien el Ministro de Economía y Hacienda, Nicolás Dujovne predijo una mejora en función del aumento de las inversiones y exportaciones, ésta no se estaría cumpliendo.

Las caídas anuales más fuertes del último mes se observan en joyería y relojería 8 por ciento, calzados 7 por ciento, electrodomésticos y electrónicos, marroquinería y mueblerías 6 por cietno.

La persistencia de la baja de las ventas tras casi un año y medio -el último resultado positivo fue en diciembre de 2015- revela la magnitud de la caída del poder adquisitivo de los salarios y de la retracción de la masa salarial en general, a partir sobre todo del declive de la actividad industrial. Los brotes verdes son la estela que dejan los dólares al fugarse, 4 de cada 10 que ingresan a través del endeudamiento. Durante 2016 la fuga de divisas llegó a 11 mil millones de dólares, mientras que en los dos primeros meses del 2017 fue de 9 mil millones de dólares.

La fuga y el endeudamiento nos dejan un millón y medio de nuevos pobres (Pobreza Cero), 1686 empresas cerradas, 253.967 trabajadores despedidos y suspendidos, 40 por ciento de inflación, y la cola interminable de jóvenes en busca de su primer empleo. Como la visión de una nueva versión de los Juegos del Hambre, desafían las predicciones de los “álguienes”, que aún no entendieron que la reactivación crece desde el pie: ”es por abajo, muchachos…”

“Si hay empleo, hay salario. Si hay salario, hay consumo. Si hay consumo, hay producción. Si hay producción hay empleo y se puede pensar en una vida un poco menos signada por la angustia de la falta y con algo más de espacio para el disfrute y el proyecto”. Este fue el circuito que llevo a la economía argentina a crecer durante 12 años, con tensiones, pero tensiones de un modelo de crecimiento.

El estrangulamiento de divisas, la necesidad de sustituir importaciones a partir de las inversiones, y la puja redistributiva natural en una economía que crece derivada en inflación, eran algunos de los problemas que en lugar de ser solucionados por la política económica de la Alianza Cambiemos fueron sustituidos por aumento de la pobreza, desempleo, inflación y endeudamiento. Hoy el centro vuelve a estar en los comedores, niños a la espera de un plato de comida y nuestros viejos pidiendo que les vuelvan a restituir los medicamentos gratuitos.

No es el consumo popular el motor de la economía neoliberal, ya lo dijo el presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, los pobres deben abandonar la fantasía de dejar de serlo. La cuestión es “¿son los ricos el motor de la economía? No, en la medida que ni la inversión financiera, ni el consumo suntuario alcanzan para que el país vuelva a la senda del crecimiento.

“Es por abajo, muchachos…” De vez en cuando, viene bien mirar a los nadies, y no para tirar una limosna.

  • Lic. en Economìa. Docente. Colaboradora de Motor Económico

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