La cruda realidad

Por Santiago Fraschina

Los que siguen teniendo banca

(Por Santiago Fraschina) La paulatina erosión de los sectores productivos genera cada vez más incentivos para la apuesta a la especulación financiera. La inversión en la economía real es la gran perdedora. Y el análisis patrimonial de las entidades bancarias y demás entidades, es la mejor evidencia de cómo se desenvolvió el reciente proceso de expoliación y fuga.

La devaluación superior al 15% del último trimestreredundó en una mejora en la rentabilidad de las entidades financieras, que poseen buena parte de sus activos nominados en moneda extranjera.

En realidad, las condiciones macroeconómicas de hoy no tienen que ver con un modelo que pretende ser “el supermercado del mundo”, sino más bien se parecen a “el cajero automático” del mundo: Altas tasas de interés reales, abruptos saltos cambiarios y una alta nominalidad de la economía, son algunos de los factores que favorecen las condiciones para que el sistema financiero local realice importantes ganancias.

En especial, la disposición del esquema de metas de inflación prevalente, subsume la política monetaria a la disposición de una tasa de interés “lo suficientemente alta” como para incentivar la captación de fondos.

La decisión de reducir la cantidad de billetes en circulación, parte de la creencia de que el desequilibrio entre oferta y demanda de dinero es la principal causal del proceso inflacionario.No obstante, transcurridos dos años de implementación, se sigue verificando un sesgo sistemático entre los objetivos inflacionarios y la variación de precios real.Esto, a su vez, obliga al Banco Central a no relajar su política de tasas, manteniendo un contexto financiero favorable para los grandes jugadores del mercado local.

Así, en términos agregados, la rentabilidad del conjunto de entidades financieras creció entre 41% y 56% en 2016. Y el buen desempeño continuó el año pasado: el segmento de bancos privados nacionales, consiguió una mejora de resultados del 35,7%, en los doce meses entre noviembre de 2016 y octubre de 2017.

Los bancos privados de capital nacional obtuvieron mayor participación en las ganancias del sector financiero en 2017 que en los dos años anteriores. Embolsaron más de $27 mil millones.

En los últimos 3 meses, los beneficios de los bancos privados se crecieron notoriamente. A valores constantes, el segmento de capital extranjero aumentó sus ganancias en un 31% respecto al trimestre anterior, mientras que los de capital nacional incrementaron su rentabilidad un 7%, en igual período.En particular, el mes de enero último registró beneficios abultados para el sector. El margen financiero aumentó más de 40%. Su impulso vino dado por la devaluación del último trimestre, a partir de una mejora en la ganancia por “diferencias de cotización de activos” superior al 90%. Con todo, la ganancia general del sistema financiero fue casi 5% superior al promedio de los últimos tres años.

La disposición de un arreglo institucional beneficioso para los grandes capitales financieros, es la manera más efectiva para transferir recursos de manera permanente, independientemente de la volatilidad típica del corto plazo. Resulta paradójico que en la paritaria del sector se siga ofreciendo menos de un 15%, cuando la rentabilidad del sector más que duplica ese porcentaje. La continuidad de un tercer año con ganancias exorbitantes y bajos controles sobre las condiciones de tasa de interés, garantizan la prevalencia de un modelo rentístico financiero, que nunca termina de derramar.

(*) Director de la Licenciatura en Economía de la Universidad Nacional de Avellaneda e integrante de EPPA

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