Mala señal: las ventas no repuntan en La Matanza y se espera otro año complejo
De acuerdo al primer relevamiento del año realizado por la Secretaría de Producción comunal, la retracción de la demanda promedió el 41 por ciento en febrero y, en algunas localidades, superó el 50 por ciento.
El consumo sigue siendo el talón de Aquiles de la economía: en La Matanza, el año arrancó, una vez más, con noticias negativas. Según el relevamiento periódico que hace la Secretaría de Producción local, en febrero, las ventas cayeron 41 por ciento con respecto al mismo mes del año pasado, medidas tanto por rubros como por localidades. Y 34 por ciento de los locales encuestados despidió trabajadores en los últimos meses ante la falta de actividad y la caída en los niveles de rentabilidad.
Las cifras preocupan porque parten de la comparación con un año que, también, tuvo un comportamiento que reflejó la pérdida de poder adquisitivo, con caídas que superaron el 35 por ciento durante todos los relevamientos de 2017.
En detalle
El sondeo del Observatorio de Producción local tiene dos aristas: la medición por rubros y por localidades. Según las estadísticas por sector, en base al relevamiento de 570 comercios de nueve localidades matanceras, los que menos perdieron en febrero fueron los quioscos y comercios de indumentaria, con caídas de 36 y 39 por ciento respectivamente.
En la otra punta del ranking, se ubicaron los rubros más sensibles a la caída del poder de compra, dado que representan bienes cuyo consumo suele postergarse en momentos más ajustados: por eso, las mueblerías, los locales de bijouterie, los bazares y las zapaterías tuvieron descensos de entre 48 y 51 por ciento. Pero en otras áreas sensibles, como las vinculadas a la alimentación y bienes básicos, el consumo también se retrajo fuerte: carnicerías, almacenes y panaderías tuvieron descensos de 42, 41 y 40 por ciento respectivamente.
Si los resultados se analizan teniendo en cuenta el comportamiento de los consumidores por localidades, surge que las ventas cayeron con más intensidad en las ciudades más alejadas del primer cordón de La Matanza: Virrey del Pino, Ciudad Evita y Laferrere pasaron un mes duro, con un descenso de 47, 50 y 51 por ciento en las ventas, respectivamente.
Las localidades céntricas, con zonas comerciales más nutridas y un poder adquisitivo mayor, tuvieron mejores resultados, aunque, de todos modos, los descensos fueron marcados: en Ramos Mejía y San Justo, la caída fue de 27 por ciento. La excepción fue Villa Luzuriaga, con ventas 21 por ciento más bajas que el año pasado.
En cuanto a los motivos que los comerciantes encuentran para explicar este momento de crisis, hubo un alto nivel de coincidencia: el 84 por ciento analizó que se debe a la caída del poder de compra y solo un 16 atribuyó los malos resultados a un aumento de la competencia.
El menor consumo da cuenta de un menor poder adquisitivo de los sectores con ingresos fijos, cuyos salarios no crecieron al mismo ritmo que los precios, pero también redunda en una caída en el nivel de empleo del sector: el 34 por ciento de los comerciantes encuestados tuvo que despedir personal. Durante el relevamiento de octubre del año pasado, esa cifra había llegado al 19 por ciento.
Esto, en parte, explica la caída de las expectativas de cara al próximo trimestre: solo el seis por ciento espera que las ventas sean buenas, mientras que un 55 por ciento prevé un mal desempeño.
Los comerciantes coinciden con el diagnóstico
Consultados por El1 Digital, referentes de distintos centros comerciales del Distrito coincidieron en que el panorama es complejo. “El consumo está complicado y los que lo peor la están pasando son los rubros de indumentaria y calzado", evaluó Claudio Pugliese, de la Cámara de Comercio e Industria de Laferrere. "Influye el nivel de precios, que siguen siendo altos para el poder adquisitivo de la gente, pero los comerciantes no pueden maniobrar porque la rentabilidad ya es baja. Con los aumentos de tarifas que se vienen, se va a acentuar", analizó en ese sentido.
En San Justo, otro de los centros comerciales fuertes a nivel local, consideran que los motivos que explican la crisis comercial son múltiples. “Los altos alquileres, las subas en los impuestos municipales y las tarifas de servicios públicos, con servicios deficientes, y la competencia desleal de la venta ambulante lleva a la drástica reducción de personal y cierre de locales", planteó Damián Santostefano, referente de la agrupación Juntos Somos Más de esa localidad.
"Si la inflación fue de 25 por ciento anual, en estos meses, en San Justo se perdió, por lo menos, un diez por ciento de las ventas en cantidades. Y la situación es peor en la zona de la peatonal”, agregó Gustavo Martorello, otros de los comerciantes que representa a la misma entidad.
(*) Fuente: El 1 Digital
···