La distribución del ingreso consolida un perfil regresivo
Otro aplazo en desigualdad social
El índice Gini sigue sin recuperar el deterioro ocasionado en 2016. La brecha entre los más ricos y los más pobres es de 20 veces.
Las cifras de distribución del ingreso que publicó ayer el Indec advierten que, pese a que la actividad económica se encamina desde del desplome del año pasado al punto de partida del gobierno de Cambiemos, todavía sigue siendo por lejos más desigual que antes de su asunción. El Indec difundió ayer el coeficiente de Gini, un indicador de desigualdad de ingresos que cuanto más cercano a 1 implica una peor distribución de la torta. En el tercer trimestre del año marcó 0,427 puntos respecto del 0,428 del segundo y del pico de 0,451 de igual período del año pasado. Pese a la mejora interanual, todavía se encuentra a distancia de las cifras que heredó el macrismo y que responde al desaguisado económico que llevó a una fuerte transferencia de recursos por devaluación e inflación y la captación de éstos por parte de una menor porción de la población. Es necesario retroceder hasta 2008 en la serie histórica para hallar una foto distributiva más desigual. En ese momento el índice había ascendido hasta 0,431 en el tercer trimestre.
Debido al apagón estadístico que dispuso el Gobierno en sus primeros meses de gestión no se pueden comparar los datos actuales con el tercer trimestre de 2015, ya que no hubo datos de los últimos trimestres de la anterior gestión, con lo que tampoco se puede conocer el impacto en ingresos de las políticas de Cambiemos. Pero si se toman los datos difundidos hasta el segundo trimestre de 2015, última publicación del Indec antes de la pausa, el coeficiente para ingreso familiar se ubicó en 0,372. Ahora el número, en el tercer trimestre, es 0,427.
Las cifras de distribución del ingreso que publicó ayer el Indec advierten que, pese a que la actividad económica se encamina desde del desplome del año pasado al punto de partida del gobierno de Cambiemos, todavía sigue siendo por lejos más desigual que antes de su asunción. El Indec difundió ayer el coeficiente de Gini, un indicador de desigualdad de ingresos que cuanto más cercano a 1 implica una peor distribución de la torta. En el tercer trimestre del año marcó 0,427 puntos respecto del 0,428 del segundo y del pico de 0,451 de igual período del año pasado. Pese a la mejora interanual, todavía se encuentra a distancia de las cifras que heredó el macrismo y que responde al desaguisado económico que llevó a una fuerte transferencia de recursos por devaluación e inflación y la captación de éstos por parte de una menor porción de la población. Es necesario retroceder hasta 2008 en la serie histórica para hallar una foto distributiva más desigual. En ese momento el índice había ascendido hasta 0,431 en el tercer trimestre.
Debido al apagón estadístico que dispuso el Gobierno en sus primeros meses de gestión no se pueden comparar los datos actuales con el tercer trimestre de 2015, ya que no hubo datos de los últimos trimestres de la anterior gestión, con lo que tampoco se puede conocer el impacto en ingresos de las políticas de Cambiemos. Pero si se toman los datos difundidos hasta el segundo trimestre de 2015, última publicación del Indec antes de la pausa, el coeficiente para ingreso familiar se ubicó en 0,372. Ahora el número, en el tercer trimestre, es 0,427.
(*) Fuente: Página 12
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