La cruda realidad

Por Nicolás Grande

PAMI: el ajuste también se siente en Luján

En las últimas semanas, varios afiliados de la obra social hicieron llegar sus reclamos a este medio por demoras o prestaciones que no se brindan. Un farmacéutico de la ciudad resumió los inconvenientes que sufren los jubilados ante la reducción en la cobertura de medicamentos.

(Por Nicolás Grande) En las últimas semanas, vecinos afiliados a PAMI coincidieron por separado en plantear ante este medio una serie de quejas por el funcionamiento de la obra social de los jubilados. Los datos aportados parecen no escaparle al esquema general que registra el organismo en todo el país. Al nuevo dispositivo en la cobertura de medicamentos, que afectó a muchos afiliados por una disposición definida a comienzos de año, se suman prestaciones que no se brindan o llegan con demoras.

A inicios de esta semana, un afiliado se comunicó con El Civismo para dar cuenta de la suspensión en la entrega de pañales para adultos. La situación se habría normalizado con el correr de los días. Otra vez, el panorama local se condijo con un cuadro general: “Desde hace aproximadamente 10 días, los afiliados a la obra social PAMI se quedaron sin el acceso a los pañales en el marco de un problema que afecta a Tandil y otras localidades”, informó el portal La Voz de Tandil.

Otro de los reclamos acercados a este medio dio cuenta de la no entrega de bolsas de colostomía (mecanismo que se adhiere a la piel, alrededor del estómago, con la misión de recoger las heces que el intestino expulsa tras una colostomía). “Estamos necesitando para el papá de una amiga. Estamos dispuestas a comprarlas porque PAMI no las entrega, no son baratas pero quizás si alguien tiene o puede venderla a un menor precio se los agradecería. Parece que el problema con PAMI es general”, se detallaba en el mensaje enviado a las redes sociales de El Civismo.

Este bisemanario también accedió al caso de una paciente oncológica que reclama una medicación desde hace más de un mes en la delegación local. La demora le frena el tratamiento y le hace perder días vitales para situaciones médicas de estas características, donde ganarle al tiempo puede implicar ganarle a la enfermedad.

Por otra parte, una fuente vinculada a la delegación local contó a este medio que este tipo de cuadros son frecuentes. Resaltó que “hace más de un año que no envían andadores, bastones o colchones, y la excusa siempre es que está todo en proceso de licitación”. De igual manera, dijo que en el mismo período no se entregan elementos ortopédicos (zapatos, plantillas, fajas, entre otros).

En estos días, la Fundación Soberanía Sanitaria difundió un informe que da cuenta de los ajustes operados en PAMI central a partir de la resolución 395/17, fechada en abril pasado, firmada por el nuevo titular del organismo, Sergio Cassinotti. La disposición fija montos de cápita que “en muchos casos están por debajo de los costos que los proveedores tienen que afrontar para garantizar la prestación”. La Fundación plantea que “de esta forma se estimula una disminución de los prestadores disponibles y de los servicios que brindan, ya que muchos de ellos no podrán solventar los servicios brindados sin que el valor de costo esté, como mínimo, cubierto”.

El informe destaca que a la reducción de costos dirigida a prestadores de estudios diagnósticos se suma un panorama similar en materia de clínicas: “Éstas calculan un gasto por mes de cada afiliado de 650 pesos, y a partir de la resolución 395/17 van a recibir 420 pesos mensuales por afiliado. Como resultado de estos cambios, varias clínicas privadas ya han recortado sus servicios a jubilados y jubiladas”.

Algo similar afectaría por estos días a la Clínica San José Obrero de la localidad de Jáuregui (única prestadora de PAMI en Luján). Puertas adentro del nosocomio existe una profunda preocupación porque una reducción en los montos girados por la obra social terminaría de complicar su ya difícil situación económica.

Medicamentos

“El tema está complicado”, sintetizó un farmacéutico de la ciudad en torno a la provisión de medicamentos vía PAMI. A comienzos de año, mientras se desempeñaba como titular del organismo Carlos Regazzoni, se dispuso disminuir la cantidad de afiliados beneficiados por la cobertura total de diferentes drogas. Según la Defensoría de la Tercera Edad, el recorte afectó a 1.600.000 jubilados. Quedaron afuera aquellos que cobran más de un haber y medio, poseen más de un inmueble o tienen vehículos cuya antigüedad es menor a 10 años.

“Había un convenio firmado inicialmente en la época de Néstor Kirchner, que incorporó la cobertura de medicamentos al 100 por ciento. El PAMI ponía una per cápita mensual y lo que faltaba lo solventaba la industria farmacéutica (laboratorios). Nosotros, las farmacias, en ese esquema anterior aportábamos el 10 por ciento del consumo, en forma de retenciones. Regazzoni, que fue el primer interventor del PAMI en esta gestión, firmó un nuevo convenio con la industria farmacéutica, conformada por los grandes laboratorios. De eso las entidades farmacéuticas no formamos parte. Entonces aparecen estas cláusulas nuevas donde si tenés un auto de hasta 10 años de antigüedad no te dan el 100 por ciento de cobertura, si cobrás jubilación y pensión no hay 100 por ciento, si la jubilación supera 1,5 del mínimo tampoco hay una cobertura del 100 por ciento”, describió el farmacéutico.

Desde su experiencia laboral cotidiana, la fuente consultada por este medio indicó que “eso empezó a causar muchos problemas para nosotros, porque un jubilado que cobra 10 mil pesos no tiene el beneficio del 100 por ciento, pero el impacto de los medicamentos en un salario jubilatorio es muy grande”.

“Con el cambio de interventor, PAMI desconoció unilateralmente este convenio, que caduca el 29 de junio. Tiene que firmar uno nuevo con la industria. El convenio que se firmó en enero está suspendido unilateralmente, con caducidad 29 de junio. Nosotros estamos dispensando y no sabemos quién se va a hacer cargo de la deuda. Estas prestaciones que estamos haciendo no tenemos garantía de cobro. El Colegio de Farmacéuticos salió a respaldarnos y a decirnos que de alguna u otra manera se va a pagar, por eso se están dispensando. Hay una incertidumbre total, porque en realidad quien nos paga a nosotros es la industria farmacéutica, no nos paga PAMI. PAMI paga a la industria y la industria a nosotros”, completó.

El farmacéutico contó que hasta el 15 de diciembre de 2015, los trámites por coberturas de medicamentos tenían una duración de seis meses: “Con la nueva gestión, comenzaron a sacar las coberturas directamente del sistema. El afiliado iba a PAMI y en algunos casos ni le decían por qué le habían dado de baja. Cada receta que nos llega a la farmacia la tenemos que validar, la cargamos en un sistema, la mandamos a PAMI y de ahí nos mandan los descuentos. Ese validador lo maneja PAMI. Estos últimos meses es una peregrinación, pobres viejos, porque cuando te dan de baja tenés que ir a PAMI. Y se la pasan yendo de la farmacia al PAMI”.

El farmacéutico también dijo que en el sector se rumorea una inminente baja en la cantidad de medicamentos por afiliados con cobertura total. Al respecto, explicó que “hay seis moléculas (drogas) al 100 por ciento, hablan de que quieren bajarlas a tres, pero por ahora los que tienen la mínima siguen recibiendo la total cobertura”.

En paralelo al recorte de beneficios, los precios de los medicamentos no paran de incrementarse. “Los precios de los medicamentos subieron abismalmente. En promedio deben haber subido un 100 por ciento desde diciembre de 2015 a la actualidad. Pero eso es en promedio, porque el Macril valía 80 pesos en diciembre de 2015, hoy está cerca de 200 pesos. Los de mayor rotación subieron más que los de menor rotación. Ellos te hablan de promedio, pero es mentiroso”, dijo.

Ante este panorama, el comerciante expuso una reflexión personal. Criticó que “el gobierno le defienda la plata a los laboratorios, porque si PAMI pone un monto fijo mensual y el resto lo bancan los laboratorios y las farmacias, sacar las coberturas del 100 por ciento implica que los laboratorios dejen de poner plata”.

“Políticamente es una locura, porque PAMI paga lo mismo de lo que pagaba antes de reducir la cobertura total de los medicamentos, entonces le complicás la vida a los viejos para que paguen menos los laboratorios, esa parte no la entiendo”, agregó.

(*) Fuente: El Civismo

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