Por Clara Razu
Y ahora…llegó el turno del empalme
(Por Clara Razu (Especial para Motor Económico) “Argentina Trabaja” es un programa que nació para incorporar a titulares y sus familias al mundo del trabajo y generar a la vez, la oportunidad de acceder o continuar con su educación. A través de “Argentina Trabaja, Enseña y Aprende” muchos de sus titulares pudieron finalizar sus estudios primarios o secundarios. También, cursar talleres de alfabetización en caso de que no supieran leer y escribir o realizar cursos de capacitación en oficios.
Sus titulares llevaban a cabo mejoras de infraestructura en los barrios y adquirían habilidades que mejoraban su empleabilidad.
El programa “Ellas Hacen” nace como un subprograma de “Argentina Trabaja” y su objetivo era brindar oportunidades a madres de familias numerosas, con hijos con discapacidad o víctimas de violencia de género para que puedan crecer y ganar autonomía, “Ellas Hacen” se desarrollaba sobre los siguientes ejes:
• Acompañamiento a las mujeres para que puedan terminar sus estudios.
• Promoción de su acceso a estudios terciarios y/o universitarios.
• Brindaba oportunidades de formación en oficios, talleres de prevención de la violencia y salud sexual y reproductiva, entre otras temáticas.
• Integraba en grupos asociativos autogestivos para que puedan aprender a desarrollar actividades productivas.
La aplicación de estos programas constituía un plan de formación así como también un estímulo a la demanda agregada a partir de la transferencia de recursos monetarios a sectores con bajos ingresos provenientes del mercado informal o careciente de los mismos.
Por otro lado la capacitación y formación daba a los titulares de los programas, las condiciones necesarias para ser incluidos en las plantas de empresas y la posibilidad de desarrollar en cooperativas, la producción de bienes y servicios que podían ser adquiridos por los sectores públicos o privados.
Muchos municipios emplearon los servicios de esas cooperativas para las mejoras en las calles como la construcción de rampas o la separación de residuos reciclables, entre otras. También se crearon cooperativas de fabricación de pañales, guardapolvos y hasta chalecos antibalas.
La administración de Cambiemos transformó este programa en un “plan”, en la medida en que se prescindió de sus servicios, se dejó de asesorar y ayudar a los emprendimientos cooperativos y rápidamente, las fábricas de pañales y los talleres fueron mudando a comedores.
En ese devenir del desarrollo a la miseria planificada disfrazada de “pobreza cero”, los sectores más vulnerables de nuestra sociedad fueron pasando de la pobreza a la indigencia.
En función de cumplir con la promesa hecha a su electorado, de “acabar con la vagancia”, y que los jóvenes y adultos del futuro recuerden a sus padres trabajando, el presidente anunció, el “plan empalme”.
El plan consiste en que las empresas puedan contratar a sus titulares y pagarles un adicional sobre los ingresos que obtienen por el programa estatal, de manera tal que las personas obtengan ingresos mayores dentro del mercado formal de trabajo.
Suena interesante, pero en función de comprender su alcance y posibilidades, habría que hacer algunas consideraciones como:
• Las empresas contratan trabajadores en la medida en que necesitan ampliar su producción para satisfacer una demanda creciente. En un contexto de caída de la actividad económica y consumo ¿las empresas están en condiciones de contratar trabajadores?
• El Ministerio de Trabajo, ¿restaurará los programas de formación y empleo para “empalmar” el trabajo de las cooperativas al trabajo productivo?
• El Ministerio de Desarrollo Social ¿articulará el empalme?
• ¿Las titulares de los programas de “Ellas Hacen” contarán con guarderías y jardines para que el cuidado de sus hijos este garantizado de modo de poder ingresar al mercado laboral?
El hecho de la “pérdida de la cultura del trabajo”, ¿es responsabilidad de las personas o de una política económica que privilegia la bicicleta financiera en lugar de la producción de bienes y servicios?
El trabajo es un factor productivo que interviene en la producción junto con el capital y los recursos naturales. El empleo de los factores productivos y su remuneración es consecuencia de la demanda agregada, cuyo principal componente es el consumo
Si la política económica se sostiene en altas tasas de interés y apertura de importaciones para “bajar los precios internos” por medio de deflación y un tipo de cambio “estable” con endeudamiento; si no hay paritarias por encima de los aumentos de precios en un contexto de aumento del desempleo, como ejército industrial de reserva, cabe preguntarse ¿quién contratará trabajadores, por menos que se les pague?
Como ya nos tienen acostumbrados, la Alianza Cambiemos se especializa en anuncios marketineros que no son consistentes con la construcción de una política pública inclusiva y de calidad, y ya ni siquieran causan alegría.
(*) Lic. en Economía. Docente. Colaboradora de Motor Económico
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