Por Clara Razu Especial / #motorcumple4 / EDICIÓN ESPECIAL
Aquí podemos hacerlo...Aquí debemos hacerlo
( Por Clara Razu Especial / #motorcumple4 ) La clase de economía comienza con tres preguntas clásicas: ¿Qué producir? ¿Cómo producir? y ¿Para quién producir? Cada una de ellas lleva en su respuesta elementos de las otras. La elección de los métodos de producción de bienes implica la combinación de recursos económicos, para obtener un resultado. El recurso esencial de la producción es el trabajo humano. “La fuerza de trabajo”, la capacidad de transformación que tienen las personas, sin cuya participación la producción no tiene objetivo ni destino.
Cuarenta y cinco millones de personas, distribuidos en 2.780.000 km2, es el argumento fundamental para el desarrollo de políticas productivas que garanticen la inclusión de todos, todas y todes en un país posible.
A través de la historia económica, los modelos de desarrollo económico fueron instrumentados para lograrlo, con resultados distintos.
Durante el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, bajo la hegemonía de Gran Bretaña. La expansión agroexportadora le permitía a Argentina insertarse en el contexto internacional como proveedor de materia prima. Pocos fueron los beneficiarios de ese modelo, sostenido por la apropiación de los territorios y el genocidio de los pueblos originarios.
El “granero del mundo”, era un “mundo feliz” para una minoría, tal como lo demuestran una tasa de analfabetismo del 50% y una tasa de mortalidad infantil rondaba los 150 niños cada mil nacidos. La debacle económica del 30, se trasladó rápidamente a los países periféricos, la caída del volumen de exportaciones y la imposibilidad del financiamiento de importaciones, fueron la oportunidad generada por la crisis, de implementar un modelo de sustitución de importaciones, que ahorraba las” divisas” inexistentes, e incluía el excedente de mano de obra que “bajaba” del campo a la ciudad, en búsqueda de empleo.
La sustitución de importaciones “fácil”, que incluía la producción de bienes de consumo, permitía la incorporación de mano de obra, que, al obtener recursos monetarios, podía consumir los bienes que producía.
El modelo de sustitución se expande de la mano de las políticas productivas del peronismo, que contemplan, programas de créditos a tasas subsidiadas, expansión de la inversión pública, e incorporación de los trabajadores a la vida política y a la participación activa.
Luego del golpe de 1955, la expansión del modelo industrial no fue abandonado, pero conto con la “liberación” de los mercados, favoreciendo el ingreso de las inversiones, sobre todo de origen estadounidense, que tenían como objetivo movilizar los “recursos dormidos”, y seguir promoviendo un modelo no industrial, pero si “con industria”, con una profunda dependencia de las inversiones norteamericanas
La Dictadura Militar, bajo la “necesidad” de promover el desarrollo industrial a partir de las inversiones extranjeras, inaugura un modelo de Valorización Financiera y destrucción del tejido productivo.
Solo a partir de las políticas de desendeudamiento y con la activa participación del estado durante el periodo de que va de 2003 al 2015, se lograron estándares productivos y de empleo importantes dentro del modelo económico.
Sin embargo, la concentración productiva y la “confusión” de algunos sujetos acerca de desarrollo industrial y “modelo de negocios” genera aun un fuerte debate acerca del tema.
Durante el gobierno de Cambiemos, se consideraba que la “importación” era un modelo viable de desarrollo industrial y la conversión de productores a importadores era el consejo que el entonces Ministerio de Desarrollo Productivo, daba los empresarios que se acercaban para buscar alguna solución.
El “modelo de negocios” del macrismo termino con el cierre de 25 mil empresas, en su mayoría pequeñas y medianas, en su mayor parte industriales.
No existe viabilidad social en un país sin industria, el tejido conectivo industrial genera empleo e inclusión. No existe posibilidad de un desarrollo posible sin la existencia de un modelo de producción industrial.
La sustitución de importaciones junto con la promoción de exportaciones de productos con valor agregado, son necesarias y no excluyentes para superar la histórica restricción externa. Obtener dólares de exportación de bienes con valor agregado y ahorrar dólares produciendo bienes de consumo, de capital e insumos para abastecer la industria permitirá superar la restricción interna de escasez de divisas.
La pandemia hundió al mundo en una profunda crisis económica, donde el modelo de acumulación de ganancias sucumbió ante la caída del consumo. No existe el capitalismo sin un Estado que asista, pero hay que elegir a quien se asiste en función de los objetivos a lograr. El desarrollo es con la industria, y el modelo de producción industrial es con todos, todas y todes
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