Economía nacional

“El desafío es transformar el tejido productivo en Argentina”

(Por Estefanía Cendón) El Seminario “La seguridad es social y se garantiza con trabajo”, iniciativa de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y el Instituto para el Modelo Argentino (IMA), permitió recorrer de forma virtual las regiones Centro Patagónica, NEA y NOA aportando reflexiones que parten del trabajo como base para un nuevo modelo de país.

El último encuentro del seminario auspiciado por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (FSOC) y la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) tomó como epicentro el Noroeste Argentino (NOA). Al igual que en las anteriores presentaciones se propuso la articulación entre saberes académicos, populares, gremiales, sindicales y empresarios para abordar una lectura integral de la coyuntura actual y reflexionar acerca del empleo en nuestro país y la seguridad social.

La apertura estuvo a cargo de Pablo Chena, director académico del seminario, quien definió que el campo popular debe enfrentar dos desafíos. Por un lado, se refirió al fortalecimiento del poder popular para enfrentar el anti-proyecto: “Tenemos que generar poder Popular para contraponer a un poder concentrado que avanza de manera voraz sobre las condiciones de vida y el trabajo en los sectores populares”. Por el otro, el desafío consiste en transformar el tejido productivo en Argentina. “Hay que pensar en otro orden donde el que ordene sea el trabajo, no el capital, como ocurre con la economía popular y el sector PYME”, aseguró Chena.

El director Nacional de Economía Social y Desarrollo local propuso una “razón comunitaria y colectiva” como nuevo criterio de ordenamiento y también habló de organización, planificación y formalización de la economía popular. “Para el capital es productivo lo que genera ganancias, sin importar el costo social o ambiental que conlleva. Para nosotros el trabajo productivo es aquel que tiene una utilidad social, lo que mostró la pandemia. Garantizar lo esencial es garantizar una vida decente”, distinguió.

Mirada territorial

Ivonne Aparicio, integrante de la UTEP, describió la situación que atraviesan las mujeres en la provincia de Jujuy: “En un promedio de 36 días hubo cinco femicidios que se podrían haber evitado. Realizamos movilizaciones al gobierno provincial y no fuimos escuchadas”. Ante este contexto mencionó una serie de propuestas: garantizar Educación Sexual e Integral de Género desde el nivel inicial, capacitación de género comunitaria, recepción de denuncias, equipos terapéuticos de acompañamiento, construcción de refugios, aplicación de la Ley Brisa, asistencia económica para las víctimas y acceso a proyectos productivos para alcanzar la independencia económica.

“También consideramos importante la contención de nuestros jóvenes, quienes son el futuro de este país. Lamentablemente tenemos la problemática de la droga y la falta de interés por la educación”, declaró Aparicio. Con el objetivo de acompañar, contener y erradicar el consumo de sustancias tóxicas desde las organizaciones sociales realizan talleres de boxeo, manualidades, zumba, cocina y entrega de viandas comunitarias, sumado a la contención de equipos terapéuticos.

La dirigente de la UTEP aseguró que este año fue difícil el arrendamiento de tierras para los trabajadores de la agricultura familiar. “Necesitamos transporte para la producción y espacios de acopio comunitario para su distribución. Hay una gran demanda de tierras fiscales: a pesar de que se realizará un sorteo por 200 lotes esto no soluciona la situación de las familias jujeñas. Proponemos buscar tierras ociosas y trabajar en conjunto con el estado”, declaró la representante del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE). Desde las mismas organizaciones sociales proponen fomentar el trabajo comunitario, apostar al micro-emprendimiento con capacitaciones, la creación de ferias municipales e implementación del monotributo social sin costos de pago, ni impuesto municipal. WhatsApp Image 2020-10-26 at 2.05.46 AM.jpeg

Trabajo Social Garantizado

“El trabajo es la mejor política social y el real ordenador de la sociedad. En nuestro país también es uno de los mayores problemas que tenemos: sólo hay 6.000.000 de trabajadores asalariados del sector privado registrados, una cifra parecida a la que teníamos a fines de los ‘70. En Argentina tendríamos que tener cerca de 22 o 24 millones de trabajadores, esa debería ser nuestra población económicamente activa (PEA)”, declaró Emilio Pérsico, secretario de Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social.

Si bien marcó el avance que implica, en materia de política social, la generación de nuevas instituciones como la Asignación Universal por Hijo (AUH), Pérsico manifestó que son políticas de ingreso que no resuelven el problema del trabajo. “Las organizaciones sociales planteamos la Ley de Emergencia Social en su momento, con el salario social complementario como nueva institución. También definimos que era necesario registrar al sector de la Economía Popular, una decisión política”, añadió.

Con carácter propositivo el dirigente social anunció en su exposición: “Hace falta una nueva institucionalidad en la Argentina que es, a parte del salario social complementario, el trabajo social garantizado. La salida es el trabajo y las ayudas sociales tienen que estar ligadas a él. Nuestro objetivo fue lograr la registración de 1.000.000 de compañeros de la Economía Popular en el primer año, lo logramos. También tener 300.000 compañeros bajo la idea de trabajo social garantizado y vamos a llegar. Nuestro segundo objetivo es que tengan un monotributo productivo y también una cobertura de salud, discusión que está encaminada con organismos estatales”.

Proyecto Productivo + Educación

El empresario PYME Raúl Zylbersztein también habló de la creación de trabajo y de la necesidad de un plan productivo federal. “Nuestro problema es de producción, no es financiero. Nosotros no producimos lo que consumimos, consumimos más. Los planes son una manera de proyectar un país, seguir una línea. Sin un proyecto los despachos de nuestros funcionarios se convierten en mostradores y no en políticas productivas. Necesitamos apropiarnos de nuestras materias primas, no regalarlas, para desarrollar industrias”

Para acompañar sus afirmaciones Zylbersztein ejemplificó: “Soy del rubro de la marroquinería. Si exporto una cartera, en lugar del cuero que necesito para producirla, múltiplo por 5 el valor del cuero y por 10 la cantidad de gente que trabaja. Por esta vía genero riqueza y, además, distribución en un solo movimiento”. El empresario considera que la salida a la crisis actual es a través de un proyecto productivo y con educación: “Creo en un sistema federal donde los empresarios, trabajadores y políticos somos responsables de construir este proyecto. Es en una mesa, en chiquito, desde el interior a la capital, desde abajo hacia arriba donde se puede lograr".

Sebastián Mocorrea es presidente de ARGENCON, entidad compuesta por 40 empresas que integran la economía del conocimiento, sector que aplica tecnología, conocimientos y habilidades en forma intensiva a los procesos productivos de bienes y servicios. “En Argentina hay unos 437.000 empleos en la industria del conocimiento, lo que representa aproximadamente un 7% del empleo registrado. También es el tercer sector exportador de la Argentina: las exportaciones en 2019 fueron de 6.000.000.000 de dólares y esto es básicamente de servicios. Esta actividad tiene superávit en nuestro país, especialmente aquellos que se dedican al desarrollo de software”, explicó Mocorrea.

El empresario PYME se refirió a la necesidad de planificar y tener políticas que “no sean erráticas”: “El gobierno anterior dejó un 5% de impuestos a la exportación de servicios de conocimiento, somos el único país que tiene eso en una actividad que es muy competitiva. Argentina podría duplicar la cantidad de empleos y exportación en lo que es economía del conocimiento. Es una oportunidad de trabajo federal donde el insumo crítico es el conocimiento, la gente. Lo importante es el talento, educar”. Quien preside ARGENCON planteó como desafío encontrar conexiones entre la economía popular y la economía del conocimiento. WhatsApp Image 2020-10-26 at 2.13.37 AM.jpeg

Un nuevo mundo, un nuevo país

"Eso que llaman normalidad era que hacía tres años el hambre aumentaba en el mundo, las personas subalimentadas rondaban los 800 millones en este planeta y la inseguridad alimentaria afectaba a unos 135 millones de personas. Así estábamos hasta diciembre del año pasado y es bueno recordar que cualquier cosa que comemos no es un alimento. Seguridad alimentaria es que todas las personas, en todo momento, tengan un acceso físico, social y económico a alimentos inocuos, nutritivos y suficientes”, declaró María Fernanda Silva, embajadora Argentina en el Vaticano.

Para la diplomática “no hay reconstrucción”, ya que sería volver a la situación dramática previa a la pandemia, por lo que el llamado es a repensarnos y evaluar cómo estructuramos un mundo nuevo. “En una pandemia que el sistema multilateral no lideró, no sólo tenemos el hambre que conocíamos y la inseguridad alimentaria. Sumamos el nuevo rostro del hambre: aquellos que se consideraban inmunes al hambre y que hoy se encuentran en situación de inseguridad alimentaria. Este es un fenómeno que se da más allá de la Argentina”, reflexionó.

Siguiendo la línea de estructurar un nuevo mundo, Silva hizo referencia a la Comisión post-pandemia creada por el Papa Francisco que tiene como lema "Abrazar la esperanza, abrazar la familia humana”. Esta comisión está compuesta por cinco grupos de trabajo: “Actuar ahora para el futuro”, “Mirar al futuro con creatividad”, “Comunicar la esperanza”, “Buscar el diálogo y la reflexión común”, “Apoyar para custodiar”. Si el primer paso es abrir el diálogo, sin lugar a dudas son títulos que estimulan la proactividad ante un contexto que, como expresó la embajadora, golpea fuerte a nivel mundial y especialmente en la región de América Latina y el Caribe.

El gobernador de la provincia de La Rioja, Ricardo Quintela, abordó otra de las aristas que la pandemia generada por la COVID-19 puso en evidencia: “Nos mostró a todos aquellos que eran invisibles para el sistema: vendedores ambulantes, recicladores, feriantes, pequeños agricultores, trabajadores y trabajadoras de la economía popular. Aquellos a los que en nuestra provincia venimos trabajando para garantizarles sus derechos por la sola condición de ser trabajadores”.

El funcionario planteó que el progreso “sólo puede llegar como resultado de la construcción de nuevas prácticas económicas y sociales”. A lo que añadió que dichas prácticas deben fundarse en la colaboración solidaria y entre los trabajadores. “El proyecto de desarrollo, igualdad e integración con el que soñamos nos permitirá poner de pie no sólo a nuestra provincia, sino a todo el país”, aseguró.

No concluye, recién comienza

El presidente del IMA, José Luis Di Lorenzo, condensó en una frase la motivación principal de la iniciativa: "Estamos tratando de delinear ejes de un modelo de país para salir de un sistema que nos niega ser un país". En el transcurso de los tres encuentros se puso hincapié en que es el trabajo el vehículo necesario para mediar entra la necesidad y la satisfacción. “Durante estas jornadas escuchamos a los protagonistas de las necesidades a resolver: los movimientos sociales, representantes gremiales y empresarios pymes sumando el aporte cultural laico-religioso y revisando la viabilidad de un nuevo proyecto de vida y de país en el mundo, en esta época”, explicó el abogado.

Para el director académico del Seminario atravesamos una época plagada de interrogantes: ¿El cambio tecnológico conduce a una economía sin rostro humano, como sostiene el Papá Francisco? ¿Quién no tiene Tierra, Techo y Trabajo ahora sólo tiene su cuerpo? ¿Ese cuerpo ya no vale nada? ¿Estamos ante una revolución tecnológica? ¿Se trata de incluir a los excluidos o debemos pensar en apostar a un nuevo modelo de vida y de país?

“En este seminario delineamos ejes para pensar en un nuevo modelo de vida, de hermandad. La idea es ver si en nuestro país la población marginal pasa de ser descartable a ser protagonista. Gustavo Cirigliano en su obra Metodología del Proyecto de País, nos enseña que todo modelo de país debe elegir una nueva población descontaminada del proyecto anterior. ¿Serán nuestros descartables esa población? El sueño es que sigamos trabajando en ejes modelizadores para que, si el conjunto del pueblo logra hermanarse, estas líneas puedan convertirse en un nuevo proyecto nacional”, sostuvo en el cierre del encuentro Di Lorenzo.

Para seguir la cobertura completa del Seminario “La Seguridad es Social y se garantiza con Trabajo”, te acercamos los siguientes enlaces del primer y segundo encuentro:

¿Qué posibilidades de crecimiento presenta Argentina?

http://www.motoreconomico.com.ar/Educaci%C3%B3n/qu-posibilidades-de-crecimiento-presenta-argentina

“Tierra, techo y trabajo es una revolución universal”

http://www.motoreconomico.com.ar/politica-nacional/tierra-techo-y-trabajo-es-una-revolucin-universal

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