¿Dónde están los préstamos a las PyMes al 24%?
La función de los intermediarios financieros: Ay! Los Bancos.
(Por Clara Razu) Los bancos cumplen el papel de intermediarios financieros dentro del sistema económico. Prestan el dinero que los distintos sujetos sociales, familias y empresas, depositan en ellos. Por otro lado, les prestan ese dinero a otros sujetos (familias y empresas). No prestan su capital, sino el dinero de quienes “le confían” sus depósitos. Por eso la actividad está regulada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que es responsable de la política monetaria y del control del sistema bancario. Para ejercer ese control establece una tasa de encaje o coeficiente de reservas, que está integrado por un porcentaje de los depósitos acreditados en los bancos que los mismos no pueden prestar, o sea están inmovilizados.
Una de las políticas monetarias que se pueden utilizar para permitir la expansión del crédito es bajar esa tasa, para que los bancos puedan prestar una mayor parte de sus depósitos.
El 19 de marzo el Directorio del BCRA aprobó una resolución donde se promovían créditos a MiPyMEs a una tasa fija no superior al 24% anual para afrontar capital de trabajo. Esta adecuación (Comunicación A6946) buscaba estimular, en el marco de esa misma línea de créditos y en las mismas condiciones, la disposición de más fondos para préstamos que sean destinados a afrontar el pago de la nómina salarial. En particular, el BCRA les brindaba nuevos incentivos a las entidades para que incrementen los préstamos a MiPyMEs para el pago de sueldos, siempre y cuando esas entidades sean agentes de pago de la empresa que lo solicita. También seguiría vigente la reducción de encajes para los bancos que impulsen esta línea crediticia.
Sin embargo, la experiencia de los empresarios PyMeS no fueron satisfactorias al respecto. Un ejemplo es el caso de una PyMe textil, una pequeña empresa familiar matancera ubicada en La Tablada.
El corazón comercial de La Tablada es avenida Crovara, una continuidad histórica de economía primaria con explotación ganadera que une La Matanza con el barrio porteño de Mataderos.
A lo largo de esta avenida, desde General Paz hasta el Camino de Cintura, cientos de pequeños comercios muestran sus productos en las vidrieras, mientras que enlas calles laterales están establecidas cientos de PyMes industriales que producen.
Claro que antes de la pandemia, durante los cuatro años del gobierno de la Alianza Cambiemos, la política económica basada en el ajuste fiscal, la apertura de las importaciones, generaron la caída de la demanda, y con ello el cierre de muchas pequeñas empresas, las que resistieron y no cerraron, quedaron muy heridas, achicadas, endeudadas.
La PyME de esta historia, que resistió los embates del macrismo con distintas estrategias, sobrevivió y con un manotazo de náufrago se agarró a una tabla de salvación alquilando un local más grande, donde incorporó el taller para la confección de sus productos.
El 2020 se le presentaba duro, pero la demanda aumentaba, las vidrieras del local coloridas y con ofertasinvitaban al consumo de un pueblo que renovaba las esperanzas en un gobierno recién elegido, que volvía a hablar de producción y mercado interno.
Hasta acá todo transcurría con normalidad. Pero lapandemia de Covid-19 le cambió el panorama económico.
El 20 de marzo el Gobierno Nacional decreta la cuarentena obligatoria, y con ella la imposibilidad de abrir locales comerciales que no sean de alimentación, productos de higiene y limpieza, farmacias e insumos básicos.
Atendiendo la disposición del Gobierno, el local de esta PyMe cierra sus puertas. Y el que afecta a la circulación de las personas, también repercute en la actividad económica. La incipiente recuperación desaparece y la brusca caída de las ventas provocan nuevas dificultades para cubrir los costos y las deudas.
El Gobierno, atendiendo a las dificultades de los diversos sectores, lanza medidas de ayuda para atenderlas.
En este marco, el 30 de marzo, el BCRA establece una serie de medidas para auxiliar a las medianas, las pequeñas y las empresas más pequeñas (MIPyMes), pero la respuesta de los bancos no estuvo a la altura de la decisión. La respuesta más común que dieron las entidades bancarias que ganaron mucha plata durante los años del macrismofue: “No se puede dar un préstamo a una empresa que está cerrada y que no es viable crediticiamente”.
¿Pero esta situación no es la de la mayor parte de las PyMes del país post Gobierno de Mauricio Macri, afectadas ahora por la pandemia?
“Sí, pero esta es una orden del Banco”, es la respuesta es el dialogo que sostuvo uno de los socios de esta PyMe con la Gerenta de la Sucursal del Banco Credicoop de Mataderos, cuando con cita previa y todos los recaudos, fue a presentar certificados y declaraciones juradas varias que le habían pedido.
A esta respuesta, se le suma el llamado telefónico del gerente del ICBC de la sucursal Mataderos, a otro de los socios: “No vengas, si hay alguna novedad, te aviso” ...
Pero¿no son justamente estas las empresas que necesitan ayuda? Porque finalmente este dinero que los bancos no utilizaron para lo que debieron usar, terminó en la especulación. El aumento de la liquidez que provocó la política de liberación de fondos y que los bancos no volcaron hacia las PyMEs, semiparalizadas, tuvo como destino la especulación y una corrida hacia el dólar. ¿Cómo lo hicieron? Aprovechándose de los agujeros que dejó abiertos el sistema en medio de las regulaciones cambiarias: el "contado con liqui" y el “dólar MEP o bursátil”. Así,el verde billete objeto del deseo, cotizo a $120 en el mercado marginal.Y el últimoviernes el Banco Central intentaba contener la suba con nuevas regulaciones.
Es cierto que los bancos son responsables del dinero de los depositantes y responden por ellos, y que no se trata de trasladarles la crisis. Pero también es cierto que mientras lasPyMes se ajustaban y desaparecían, y el sector productivo sufría la caída de la demanda agregada durante los cuatro años de la administración macrista, el sector financiero acumulaba ganancias a partir de las lebacs y leliqs. Pero parece que los bancos privados aún siguen en otra sintonía,
Las PyMEsestánesperando los créditos para el sector productivo que siguen sin aparecer para una gran parte de las mismas. La cuestión es que los plazos se acortan y las empresas enfrentan como pueden los pagos de alquileres y servicios, que, en el caso de gas y electricidad, llegan con consumos ridículosbasados en cálculos estimativos, y en el de las empresas de telefonía celular, con aumentos que exceden largamente el 30%.
El tiempo no está jugando a favor de estos actores que ya han probado estrategias y resistencias, pero que necesitan indefectiblemente que no haya más contradicciones entre las disposiciones del Gobierno y las entidades bancarias que deben cumplirlas, para que les llegue la política de necesaria protección frente a semejante crisis.
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