PyMEs y acuerdo Mercosur y Unión Europea : crónica de una muerte anunciada
( Por Clara Razu / Especial para Motor ) “Al sonar el despertador de origen suizo, fabricado en China, Juan se despierta, y luego de cepillar sus dientes con el cepillo eléctrico fabricado en Corea bajo licencia estadounidense, se prepara un café colombiano, en una cafetera fabricada en Bangladesh, bajo licencia italiana...Luego enciende la computadora, fabricada en Estados Unidos,ingresa en un sitio de empleos...busca trabajo”
La teoría neoclásica afirma que el librecambio comercial es condición necesaria para el crecimiento económico. Sin embargo, la historia desmiente la premisa ya que las altas tasas de crecimiento en Latinoamérica durante el periodo que va de 1935 a 1980 coexistieron con un reducido coeficiente de apertura (Exportaciones + Importaciones/PBI), de aproximadamente 10%.
Por lo tanto, los datos empíricos no muestran una relación univoca entre apertura y crecimiento. El tipo de inserción internacional adoptado y los encadenamientos productivos de los bienes exportados, entre otras cuestiones, impactan de manera diferenciada en la dinámica económica interna.
El profesor Pierre Salama sostiene “lo que impulsa el crecimiento no es el aumento del grado de apertura sino la manera de realizar la apertura”.
“Descuidar el mercado interno en beneficio exclusivo del mercado externo adoptando una política de liberalización de los mercados y retirada del Estado, lleva en el mejor de los casos a obtener una alta tasa de crecimiento acompañada de desindustrialización como sucedió en Argentina en los años noventa, y en el peor de los casos a un bajo crecimiento. El mercado interno y el mercado externo son las dos piernas del crecimiento, ambos se refuerzan mutuamente” (Salama 2011:63 en Rubinzal Diego, Economía para Todos, Eudeba, 2016, Pag.134).
La postura librecambista es defendida por los países centrales entre los que se encuentran los integrantes de la Unión Europea y la Organización Mundial de Comercio. Estos países abandonaron la postura proteccionista, relativamente, recién cuando alcanzaron una supremacía tecnológica con relación al resto de sus competidores.
Quienes firmaron el preacuerdo Unión Europea- Mercosur consideran los beneficios de la ampliación de la frontera de posibilidades de consumo obtenida a partir de la eliminación de los aranceles, sin embargo, nada dicen sobre la contracción de la frontera de posibilidades de producción y el aumento del desempleo que origina esta postura. Al respecto no está de más recordar las palabras del presidente estadounidense Abraham Lincoln: “No sé mucho sobre tarifas. Pero si se esto. Cuando compramos productos manufacturados en el exterior, obtenemos los productos y los extranjeros obtienen el dinero. Cuando compramos productos manufacturados aquí, obtenemos tanto los productos como el dinero” (Citado por Fallows, 1993: 82, en Rubinzal, pág. 135).
El argumento de la disminución de los precios internos alentada por la competitividad de las importaciones, se ven refutados cotidianamente, ya que hoy, cuando la baja de los aranceles a la importación favorece el ingreso de estos productos, los precios no disminuyen. En este contexto las pymes industriales se verían aún más perjudicadas, ya que el acuerdo supone la restricción a las exportaciones de productos elaborados incluyendo los agroindustriales,alimentos, no solo a los países de la Unión Europea, sino también a los del Mercosur.
Las PyMes industriales argentinas generan el 66% de los empleos y el 99% de los establecimientos industriales pertenece a este segmento, de acuerdo a los datos elaborados a partir del censo económico 2004 por el economista del IERAL, Marcos Cohen Arazi. A partir de estos datos, el impacto negativo de un acuerdo de las características neoliberales como el firmado, terminaría de destruir la producción industrial y el empleo. Hablar de la competitividad de las PyMes locales en un contexto de aumento de tarifas, combustibles e insumos dolarizados y altas tasas de interés resulta paradójico.
Aun en el remoto caso que la caída del consumo del mercado interno, opere a favor de un aumento del excedente exportable, esto resulta imposible frente a los costos de producción que si son subsidiados en los países desarrollados.
Las PyMes locales exportadoras lo hacen hacia los mercados del Mercosur, este acuerdo les privaría de esta posibilidad empujándolas a su desaparición.
Este industricidio se complementa con la apertura a las importaciones a partir de la “Regla de Origen”, donde productos elaborados en el sudeste asiático por las marcas líderes europeas ingresaran sin restricción al mercado local...Por ejemplo abrigos de la española Zara elaborados en Bangladesh, ¿podrían ser considerados “made in Spain” ...” elaborados en España? La industria es la actividad económica que agrega mayor valor, que empuja a la investigación y a la educación para la formación de activos tecnológicos, en definitiva, el 70% de la actividad industrial está en manos de pequeñas y medianas empresas que constituyen núcleo del desarrollo económico. Son las que aseguran la construcción de un tejido social denso que asegure la inclusión.
Este preacuerdo tendría efectos nefastos en el ya desarticulado mercado local... Recordando a Manuel Belgrano... “La importación de mercancías que impide el consumo de las del país o que perjudican el progreso de sus manufacturas y de su cultivo lleva tras sí necesariamente la ruina de una nación”
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