Informe de "Proyecto Económico"
SUPERAVIT PRIMARIO ARTIFICIAL
El siguiente informe realizado por Proyecto Económico , entidad dirigida por la diputada y economista, Fernanda Vallejos, muestra como el superávit pirmario que celebró en el día de ayer el Ministro Nicolás Dujovne, fue construido a partir de contabilización de ingresos extraordinarios que no forman parte de un escenario fiscal sustentable. Para lograr dicho resultado fiscal debieron computar la venta de dos centrales térmicas y activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, descapitalizando así al Estado Nacional.
El total de la recaudación tributaria (impositiva + aportes asociados a la seguridad social) acumulada en el primer semestre del año 2019 alcanzó la suma de $ 2.278.741,6 millones, un 45,4% mayor que el acumulado en igual lapso del año 2018, que descontado del alza de precios redunda en una caída real de 5,4%.
La recaudación de los dos principales ingresos del fisco nacional (IVA y aportes previsionales), fue muy menor a la inflación del período y al ajuste cambiario. En efecto, la recaudación del primer semestre del año 2019 del IVA (Impuesto al Valor Agregado) fue de $ 697.702,8 millones, incrementándose sólo en un 38,2% con respecto a igual período del año 2018 (una caída real de 10,1%). Para la comparación de cada impuesto debe considerarse como atenuante el cambio en la metodología de la distribución de los planes de facilidades de pago, hecho que redujo los resultados del IVA, Ganancias, Seguridad Social y Bienes Personales de este año, dado que, en estos impuestos, en junio del 2018 se contabilizaron los ingresos de dos cuotas juntas de estos planes, mientras que el mes pasado se computó una cuota solamente.
Lo mismo sucede con los ingresos por aportes personales y contribuciones patronales y otros ingresos de seguridad social que solamente se incrementaron en un 30,6% (totalizando $ 554.690 millones de enero a junio 2019 inclusive), en este caso además del proceso recesivo, se suma el incumplimiento de los pagos ante la caída del nivel de actividad, la pérdida de los puestos de trabajo registrados y del poder adquisitivo del salario.
La fuerte caída recaudatoria de estos rubros es parcialmente compensada por la reimplantación de los derechos de exportación (retenciones) y el impuesto a los altos ingresos. Los ingresos en concepto del primero suman $ 141.799,8 millones en el acumulado del primer semestre, un 232,2% superior a lo recaudado en igual período del año 2018, cuando la mayoría de exportaciones no estaban gravadas. En el Impuesto a las Ganancias jugó a favor el revaluó fiscal que por el Decreto 143/2019 permitió que las empresas y las personas físicas que cerraron balances al 31/12/2017, lo pudieran contabilizar hasta marzo 2019, abonando recientemente la segunda cuota. A ello se suma el ingreso por el gravamen a la Renta Financiera, que grava a los intereses y rentas de los títulos públicos, fondos comunes de inversión, obligaciones negociables, etc., y que explica $5.500 millones adicionales.
La recaudación del Impuesto a los Bienes Personales fue proporcionalmente importante en el mes de junio por el vencimiento para el pago de la declaración jurada de personas humanas y por acciones y participaciones societarias del período fiscal 2018. No obstante, su recaudación total para los seis primeros meses del año 2019 fue de $ 10.025,4 millones, un 28% mayor que lo recaudado en igual período del año 2018 (caída real de 16,7%) y, demuestra que los cambios realizados en la reforma del año pasado (en la que se eximió expresamente la propiedad de la tierra para personas físicas y sucesiones indivisas y, si se trata de inmuebles destinados a casa-habitación del contribuyente, o del causante en el caso de sucesiones indivisas, no están alcanzados por el impuesto cuando sus valores determinados, resulten iguales o inferiores a $ 18.000.000.-), desmejoran sensiblemente el perfil progresivo del impuesto.
Por el lado del gasto, en el primer semestre de 2019 este ascendió a $ 2.058.121 millones, principalmente explicado por las erogaciones a las prestaciones sociales, que acumularon en el semestre un monto de $ 1.066.399 millones (representa el 51,8% del gasto total, convirtiéndose en el principal egreso de la Administración Nacional), mostrando una contracción real de 12,3% con respecto a igual período del año pasado. Este peso en el gasto total explica el afán del gobierno de Cambiemos en ajustar el gasto en jubilación pese a que la mínima se encuentra en $ 11.528,44, para así poder pagar los intereses de la deuda que contrajeron. Las transferencias para subsidiar los gastos de energía y combustible de la población fueron en el semestre de $ 133.347 millones (cayendo 12,9% en términos reales con respecto al año 2018) y las transferencias corrientes no automáticas a las provincias fueron por $ 45.241 millones (caída de 0,5% real).
Como los recursos tributarios corrientes no fueron suficientes para alcanzar los $20.000 millones de superávit en el primer semestre del año, meta acordada con el FMI, se recurrió a ingresos extraordinarios, que además implican una descapitalización del Estado Nacional o, en otras palabras, una pérdida patrimonial de todos los argentinos. Con esto nos referimos a la venta de la Central Térmica Ensenada-Barragán ($ 26.321 millones); la venta de la Central Térmica Brigadier López ($ 14.095 millones); la concesión Aguada del Chañar ($ 4.180 millones); y la transferencia recibida del FGS de la ANSeS por $ 19.647 millones. Esto permitió contar con ingresos por $ 64.243 millones, evitando un rojo primario en el semestre.
Además de la venta de activos, donde más se siente el ajuste fiscal es en el gasto de capital, que en el semestre fue de $ 107.300 millones (-16,9% real respecto de igual lapso en 2018). La inversión en obras en Educación descendió en términos nominales en un 27,2% (-46% real) con respecto al primer semestre 2018 (siendo de sólo $ 5.238 millones, contra los $ 7.196 millones gastados el año pasado). Esto explica la denuncia de SUTEBA de julio de 2019, de 500.000 estudiantes sin calefacción y la suspensión de clases en más de 100 escuelas de la provincia de Buenos Aires por la falta de calefacción. En Vivienda sólo se incrementó en un 15,7% para ser de $ 11.870 millones en el primer semestre 2019.
Sintetizando, caen los gastos corrientes por la caída de poder de compra de los salarios y jubilaciones (que explican la mayor parte del mismo). Pero más aún, descienden los gastos de capital y, además, se obtienen recursos de capital a costa de ceder derechos sobre bienes del Estado. Con esto, se tiene una inversión pública neta que viene cayendo y que, en junio, alcanza niveles sorprendentemente bajos, contrastando los datos oficiales con la propaganda oficial donde se muestran supuestas obras, buscando dar la idea de una supuesta inversión que no es real.
El gobierno de Cambiemos tras haber fracasado en sus objetivos de reducir la inflación, recrear el crecimiento económico y generar empleo y, con el sólo objetivo de llegar al fin de su administración, pone todos sus esfuerzos en mantener estable el valor del dólar y en evitar una nueva corrida cambiaria. Para ello dependen más que nunca del crédito del FMI y de la liquidación de exportaciones. Así, ponen su mayor empeño en cumplir las metas fiscales acordadas y utilizarlas para mostrar ante el organismo que hicieron los deberes. Sin embargo, se esconde que "los deberes" incluyeron la contabilización de ingresos extraordinarios que no forman parte de un escenario fiscal sustentable y descapitalizan al Estado Nacional. Así, pese a que en el frente fiscal se resiente la recaudación de los gravámenes ligados al nivel de actividad y de consumo, la merma en la recaudación es parcialmente compensada con revaluós impositivos, la reimplantación de los derechos de exportación y la venta de activos, sin la cual no se hubiera alcanzado el superávit primario que el poder ejecutivo anuncia con bombos y platillos.
Una estrategia similar se utiliza por el lado del gasto, en donde desinvierte en obra pública, alcanzando el mes de junio niveles de inversión pública neta negativa inauditos. Mientras tanto, los intereses de deuda continúan al alza y alcanzan el 1,4% del PBI en el primer semestre del año. Es decir, no sólo se observa un resultado total negativo, sino que, si no fuera por la venta de recursos de todos los argentinos, se seguiría evidenciando un rojo primario pese al feroz ajuste. Como la actividad no repunta y la recaudación tampoco, la descapitalización del Estado, vendiendo recursos de todos los argentinos, fue el atajo que encontró el gobierno para mostrar artificialmente un superávit primario que no es tal.
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