Economía Solidaria

Mujeres nicaragüenses buscan hacer realidad ley de acceso a la tierra

(Por José Adán Silva (*)) Un movimiento de mujeres campesinas que se organizó para pelear a los hombres siglos de posesión de las tierras agrícolas en Nicaragua, busca así una parcela para producir y también contribuir a la seguridad alimentaria de sus familias y de la población en general.

La agricultora Matilde Rocha López, vicepresidenta de la Federación Agropecuaria de Cooperativas de Mujeres Productoras del Campo de Nicaragua (Femuprocan), dijo a IPS que desde finales de los años 80, cuando las mujeres capacitadas en la revolución sandinista se organizaron para crear cooperativas, el tema del acceso de la tierra ha sido una de las principales batallas de su gremio.

Según Rocha, desde 1997 la organización ha trabajado de forma coordinada para avanzar en el reconocimiento de los derechos de las mujeres productoras del campo no solo en lo agrario, sino también en lo económico, lo políticos y lo social.

Junto a otras 14 organizaciones gremiales, sociales y académicas, la federación de productoras rurales sumaron diversos aliados para impulsar en 2010 la aprobación de la Ley Creadora del Fondo para Compra de Tierra con Equidad de Género para Mujeres Rurales, conocida como Ley 717.

También contribuyeron a la incorporación del enfoque de equidad de género en la Ley General de Cooperativas y la participación en las Comisiones Municipales de Soberanía y Seguridad Alimentaria.

De acuerdo a Rocha, esa incidencia les permitió a las mujeres campesinas actualizar el mapeo de actoras en los principales zonas productivas del país, fortalecer las capacidades de las productoras y capacitarlas en comunicaciones sociales y como promotoras de derechos de las mujeres para buscar recursos y tomar decisiones sin presiones de sus parejas masculinas.

“Para las mujeres campesinas, la tierra es vida, algo vital para la familia; la propiedad de la tierra y activos para hacerla producir están estrechamente ligados al empoderamiento económico de las mujeres, en la toma de decisiones para producir nuestros alimentos, preservar nuestro ambiente, y garantizar la seguridad alimentaria, cuidando nuestras semillas criollas para no depender de semillas transgénicas”, sintetizó Rocha.

Femuprocan es la única federación del país constituida solo por productoras agropecuarias: más de 4.200 socias organizadas en 73 cooperativas de seis departamentos del país: Madriz, Managua, Granada, Región Autónoma del Caribe Norte, Matagalpa y Jinotega.

El avance, para Rocha, ha sido más cualitativo que cuantitativo.

En 2010, cuando ellas lograron que se aprobara la Ley 717, se estimaba oficialmente que un millón 100.679 mujeres vivían en áreas rurales y una mayoría de ellas carecían de propiedades y bienes propios.

La norma nació para otorgar apropiación jurídica y material de la tierra a favor de las mujeres rurales, para así mejorar su vida económica y equidad de género, garantizar la seguridad alimentaria y combatir la pobreza general del país, estimada entonces en 47 por ciento.

Seis años después Nicaragua cuenta con una población de 6,2 millones de habitantes, de los cuales 51 por ciento aproximadamente son mujeres y 41 por ciento viven en áreas rurales, según datos del Banco Mundial.

(*) Nota parcial tomada de IPS Foto: Femuprocan

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