La mentira paga, por ahora
( Por Héctor Sosa (*)) Vivimos una etapa de la humanidad donde la confrontación de ideas se produce a la velocidad de la luz en las redes sociales. Ya casi es imposible descifrar qué es verdad o mentira.
Pasa todos los días en cada rincón del mundo. Pasa en Caracas, Buenos Aires, Budge o Roma. La pos/verdad (mentir) es la espada más afinada de las derechas y poder real del mundo.
Lo vivimos en Argentina con un gobierno neoliberal que hace del mundo virtual un intento de mundo real.
Se vive hoy en Venezuela: hace 20 años que anuncian la derrota del chavismo. Y hace 20 años que el chavismo gana los comicios. Y gana en las calles. Como pasó éste domingo.
Las guerras del futuro son combinaciones entre montajes mediáticos, velocidad en darlos a conocer y relaciones de fuerzas reales en términos políticos.
Las guerras del futuro son batallas de ideas, por el sentido, por buscar las hendijas en donde ríos de otras verdades comienzan a correr, no con pocas dificultades.
Afirma el periodista y estudioso de los medios de comunicación, Ignacio Ramonet que : "la llegada de internet no es una peripecia tecnológica, es algo que transformó el mundo y, estamos en sus primeros minutos, pues todos estos cambios no son nada respecto a lo que va a ocurrir en los primeros 500 años de la existencia de internet».
El desafío de los comunicadores sociales, populares y trabajadores de prensa es desarrollarnos y capacitarnos para un mundo que ya entró en un nuevo futuro, en donde los medios y las redes sociales definen agendas. Definen acciones políticas, que luego influyen en la vida diaria de las personas y en el territorio más buscado para influir con las ideas: la mente .
(*) Editor de Motor Económico y Motor de Ideas
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