Por Verónica Tenaglia
Producción, empleo y dólares, tres ejes que la Ciudad de Buenos Aires podría aportar al país para salir de la crisis.
*(Por Verónica Tenaglia () / Especial Motor Económico ) En el país de la pospandemia, la industria del conocimiento puede generar alrededor de 100 mil puestos de trabajo, y un piso estimado de 4 mil millones en exportaciones, con alto valor agregado (según estimaciones de Argencon, cámara empresaria del sector). Para ello, es necesario crear una Agencia de Ciencia y Tecnología porteña, para trabajar estratégicamente en el desarrollo productivo, con anclaje en el Distrito Tecnológico, el Polo IT y las PYMES de la Industria del conocimiento; para que la ciudad de Buenos Aires no sea sólo la capital financiera, sino también la capital tecnológica del país . Comparto algunos datos a tener en cuenta:
● 6.200 millones de Dólares en exportaciones generó la industria del conocimiento en el 2019, 8% de las exportaciones totales del país (datos de Argencon). Hoy es el segundo polo exportador, detrás de la soja, y desplazó a la industria automotriz, en caída por la crisis sanitaria y económica. ● Actualmente ocupa a más de 445.000 personas en trabajos de alta calificación, que trabajan directa o indirectamente en empresas de la industria del conocimiento en todo el país (datos del Indec). ● La industria del conocimiento en Argentina tiene un enorme potencial de expansión, ya que sólo aumentó un 18 por ciento, mientras que en América Latina el crecimiento fue de 34%, y el global de 92% entre 2010 y 2018 (datos de Argencon).
La Ciudad de Buenos Aires debe pasar a un modelo productivo, tecnológico e innovador, con generación de empleo, divisas, sin contaminación, y con más derechos para todos y todas, superando el modelo rentístico y financiero instaurado por el macrismo durante doce años en la Ciudad, y cuatro en el país.
Una Agencia de Ciencia y Tecnología de la Ciudad de Buenos Aires
Es imprescindible trabajar en la construcción de una Agencia de Ciencia y Tecnología porteña que articule el saber de los expertos, la experiencia productiva de las PYMES, el talento de nuestras trabajadoras y trabajadores, las políticas públicas, los recursos de la Ciudad y el crédito de la banca estatal de la ciudad, con planificación estratégica.
Como empresaria PYME de la Economía del Conocimiento, propuse una iniciativa legislativa para crear la Agencia de Ciencia y Tecnología de la Ciudad que estamos trabajando junto a Claudio Ferreño, presidente del bloque de legisladores de la Ciudad de Buenos Aires del Frente de Todos, tomando como referencia la experiencia hecha por Fernando Peirano en la Agencia de Ciencia y Tecnología Nacional y las iniciativas de la Subsecretaría de Economía del Conocimiento, a cargo de María Apólito, en la órbita del Ministerio de Desarrollo Productivo que conduce Matías Kulfas.
El Estado porteño debe ser quien impulse la articulación público-privada con una política de investigación, tecnología e innovación para la ciudad, a partir de un diagnóstico profesional de las potencialidades y de las necesidades de los vecinos y vecinas y promover una industria del conocimiento productiva, que financie proyectos estratégicos, nuevos productos y servicios que generen trabajo de alta calificación y aporte a la construcción del presente y un futuro mejor.
La Ciudad de Buenos Aires, faro regional de la Industria del Conocimiento
La infraestructura, la educación pública de calidad, la fuerza productiva del sector privado, las PYMES y el talento humano de nuestros trabajadores y trabajadoras son ventajas para desarrollar la industria del conocimiento en la ciudad de Buenos Aires que la administración de Larreta está desaprovechando.
Se está perdiendo la oportunidad histórica de convertir a Buenos Aires en una ciudad moderna, con generación de trabajo calificado para sus vecinos y vecinas, de valor agregado, exportaciones, y divisas para la ciudad y el país. El modelo de la economía del conocimiento con empresas sustentables, sin contaminación, abre posibilidades de mayor igualdad de oportunidades y derechos a las mujeres, géneros disidentes, jóvenes y personas en situaciones vulnerables para las generaciones presentes y venideras.
Y no sólo tiene impacto en las empresas del sector tecnológico, sino que impulsa la transformación productiva del resto de los sectores económicos, incluidos los tradicionales, a través de la digitalización de procesos, la robótica, internet de las cosas, la biotecnología, la inteligencia artificial, entre otros*.**
Podemos ser el faro científico, tecnológico y productivo del país y de Latinoamérica con una industria integrada, versátil ante las crisis económica, con una matriz productiva moderna y que crece en el actual contexto de crisis sanitario y económico global.
(*) Contadora, tiene una pyme de tecnología, ubicada en el Distrito Tecnólogico de CABA, y es comunera de la comuna 4, que justamente incluye a esa zona de Barracas.
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