Declarar la telefonía móvil, internet y la televisión paga como servicios públicos esenciale
¡Qué sea ley!
( TavoCibreiro (**) / Especial para Motor Económico) El viernes pasado, el Gobierno Nacional decidió comunicar su determinación de declarar la telefonía móvil, internet y la televisión paga como servicios públicos esenciales. Al mismo tiempo, congeló sus tarifas hasta diciembre de este año, por lo menos. La medida fue dispuesta mediante un decreto de necesidad y urgencia, donde en sus considerandos se remarca el carácter humano de la disposición. El DNU no sólo resalta la importancia del acceso a la información como derecho básico universal, sino también, añade la urgencia de recuperar los instrumentos normativos necesarios para cumplir este y otros objetivos planteados en el nuevo marco regulatorio.
Sin dudas, en tiempos de egoísmos corporativos y ambiciones transnacionales, garantizar el acercamiento equitativo, justo y a precios razonables de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) a la población en general, requiere la fijación, por parte del estado, de las reglas de juego. Llevar esta idea a la práctica, significa tocar intereses y tensar, una vez más, la relación con los sectores más concentrados de la economía local.
El grupo Clarín es dueño de Personal (telefonía móvil), Fibertel (Internet) y Cablevisión (televisión paga). ¿Cómo tratarán esta noticia en sus cientos de medios? A partir de la obvia respuesta, aquelles que abordamos la comunicación bajo otra perspectiva, nos sentimos obligados a resaltar la recurrente exigencia de modificar el ecosistema mediático actual, por otro con más participantes activos, empático y, en consecuencia, anti patriarcal. Por ello, desde fines del año pasado, distintos colectivos de la comunicación no hegemónica vienen trabajando en una propuesta concreta para corregir las asimetrías existentes dentro del universo periodístico.
Finalmente, y tras un arduo intercambio de experiencias y sensaciones colectivas, el proyecto al Fomento al pluralismo y la diversidad informática llegó el viernes pasado al Congreso de la Nación.
Con la firma de 36 diputados y diputadas de varias provincias, el andamiaje legislativo intentará resolver cuestiones pendientes dentro del sector y a recuperar algo del tiempo perdido. En ese sentido, Maby Sosa, integrante de la cooperativa Tiempo Argentino, afirma: “Esta iniciativa viene a saldar una deuda histórica del Estado con un sector que ha sabido atender las voces populares, las voces disidentes y las voces de las minorías que cada vez están menos representadas en los medios hegemónicos. Pero, ante todo, este proyecto apuntala uno de los derechos más importantes que es el derecho de la comunicación, y desde nuestro lugar de trabajadoras y trabajadores a comunicar libremente”, para luego agregar: “Desde el diario, como medio comunitario hemos participado, apoyado y aportado desde los inicios para el desarrollo de esta iniciativa que hoy es un proyecto colectivo porque creemos que la única forma en la que se puede construir un periodismo responsable y honesto”.
Surgido de los espacios cooperativos, sin fines de lucro y pymes, el proyecto propone un conjunto de medidas impositivas específicas y la creación de un fondo de fomento a la pluralidad y la diversidad de los medios de comunicación y en los propios medios de comunicación, algo que también falta. Dicho fondo se generará con el aporte de 5 puntos de IVA de los 21 que pagan los servicios digitales extranjeros, como Netflix, Spotify o la publicidad que corre por Facebook, Twitter y Youtube.
“Este es un proyecto donde no sólo se le pide una firma a un diputado o diputada para que acompañe, sino que se le pide una voluntad de entender la situación de los medios, del periodismo y de buscar soluciones creativas para generar esta nueva forma de reducir los desequilibrios. Entonces, si bien hay otros problemas, como la distribución de la pauta oficial o como la concentración mediática, a través de este proyecto estamos intentando equilibrar la cancha con pocos recursos y con medidas fiscales muy sencillas”, asegura Diego Rossi, docente e investigador de la UBA y asesor del bloque del Frente de todos en diputados.
Por estas horas, resulta apremiante acelerar los procesos de metamorfosis e indagar sobre la trayectoria de los medios de comunicación alternativos, populares y comunitarios. Ambas situaciones, por cierto, son bienvenidas en un sistema de medios hegemónicos rígido, con poca insurgencia informativa, y desobediencia normativa, y monocorde.
Para Francisco Scarzella de FM La Patriada, la herramienta legislativa es “una iniciativa para comenzar a reducir la concentración mediática en nuestro país y es razonable que le pidamos un esfuerzo al estado, porque si pensamos que el origen del problema de la concentración mediática está el estado, es razonable pedirle al propio estado que esta vez este en el principio de la solución”
Finalmente, mantener el desafío del cambio posible es un deber irrenunciable para el espacio no masivo. Proyectos como el presentado, conservan el orden dentro de la utopía. Ahora, entonces, diagramar, explicar y concretar un nuevo ecosistema mediático, donde las cooperativas, los sin fines de lucro y las pymes no sólo sean parte de una embestida emancipadora factible, sino ademdeclarar la telefonía móvil, internet y la televisión paga como servicios públicos esencialeás, generadores de empleo genuino, es la tarea. Una vez más, de nosotres depende.
*() Comunicador Popular y periodista. Integrante de Ucaya y Mueve Argentina. Fundador de FM Fribuay 90.7 / Colaborador Especial de Motor**
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