Motor Pymes

Por Javier Lewkowicz

Capital y trabajo juntos contra el ajuste

Empresarios del rubro textil, calzados, metalúrgicos y de otras actividades castigadas por la política oficial de apertura, tarifazo y caía del mercado interno por el retroceso del poder adquisitivo participarán activamente del acto de la CGT del martes próximo.

(Por Javier Lewkowicz) La movilización del 7 de marzo impulsada por la CGT tendrá una particularidad: contará con la presencia de dirigentes empresariales nucleados en la Confederación General Empresaria (Cgera), que representan al sector pyme. En sucesivas reuniones entre empresarios y sindicalistas se combinó que haya presencia compartida en la calle al frente de cada agrupamiento sectorial. La intención es que la clásica dicotomía entre el capital y el trabajo queda en segundo plano para priorizar la defensa del mercado interno. “Si las paritarias y el poder adquisitivo son a la baja, a mediano plazo te fundís sí o sí”, afirmó a PáginaI12 Ariel Aguilar, de la Cgera.

“La idea es que se vea la unidad de trabajadores y empresarios. Los dirigentes de las cámaras empresarias estarán junto a los secretarios generales del gremio. Por ejemplo, yo voy a marchar con Walter Correa, titular del Sindicato de Obreros Curtidores, con quien nos puteamos hace once años a la hora de discutir paritarias, pero compartimos la idea de en qué país queremos vivir. Para las pymes, que generan el 80 por ciento de los puestos de trabajo, la flexibilización laboral no es una buena señal. Toda pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores hace que caiga el consumo y cierren fábricas”, consideró Aguilar, presidente de la Cámara Industrial de las Manufacturas del Cuero y Afines.

Asistirán empresarios textiles agrupados en la Cgera, Unión Industrial de Quilmes, Cámara de Luján, Cámara de Pergamino y el recientemente creado Movimiento de Empresarios Nacionales para el Desarrollo. “Vamos a marchar junto al secretario general de la Asociación Obrera Textil, Hugo Benítez. No hay intereses opuestos sino todo lo contrario. En las reuniones con el gremio planteamos que ellos existen si nosotros podemos contratar trabajadores y que nosotros existimos si el empleado consume. Esa es la alianza. Luego, la discusión paritaria corre por otro carril. El mayor problema de la economía es el bajo nivel del consumo interno y las importaciones”, indicó a este diario Marco Meloni, dirigente de la Fundación Protejer.

“Estamos manteniendo conversaciones con las seccionales de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) para sumarnos a esas columnas. También buscaremos acompañar a la movilización de la conducción nacional de la UOM. Es un paso para lograr una toma de conciencia en el sector pyme. Cualquier empresario metalúrgico está con un 30 por ciento de actividad por debajo de 2015. La situación venía floja desde 2012, pero el frenazo de 2015 fue tremendo. También la apertura de importaciones es muy nociva”, señaló a PáginaI12 Aldo Lo Russo, secretario general de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica. Los empresarios metalúrgicos son más reticentes a la participación en la marcha. Por un lado, se trata de una “industria de industrias”, por lo cual todavía hay sectores que no sintieron de forma directa el deterioro del mercado interno. Por otro lado, Adimra, la entidad empresaria más importante del sector, que nuclea desde las pymes hasta a Techint, permanece en silencio ante la política económica del Gobierno.

“La participación en la marcha es algo que cada uno decidirá. En mi caso, tengo 40 familias a mi cargo que tienen el derecho a vivir dignamente y creo en la defensa de nuestro trabajo. Por eso, junto a la comisión directiva vamos a marchar el 7 de marzo en primera fila a la par de Agustín Amicone, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado, como lo hice el 29 de septiembre de 1999 y el 18 de diciembre de 2001”, confirmó a PáginaI12 Alberto Sellaro, titular de la Cámara del Calzado.

La industria textil está cayendo en saco roto

La Asociación Obrera Textil (AOT) difundió ayer un comunicado en el que detalla que en los últimos años sufrió más de 3600 suspensiones y cerca de 1500 despidos por el cierre de casi una decena de establecimientos fabriles. El deterioro de la actividad se concentró en el período de gobierno de Mauricio Macri, a raíz de la baja del consumo que impacta en la acumulación de stocks junto a la apertura de importaciones, describió el gremio. Según el relevamiento sindical, a diciembre de 2015 la utilización de la capacidad instalada en el sector era del 80 por ciento, mientras que en la actualidad ronda el 60 por ciento. El Gobierno retacea el otorgamiento de los Repro, para asistir a empresas en crisis.

Hugo Benítez, secretario general de la AOT, explicó que el gremio llevó adelante un relevamiento en 108 empresas de todo el país. Hay tres puntos que marcan el deterioro laboral. El primero es la reducción de horas trabajadas, que impacta en el salario. “Se produjeron reducciones de jornadas en las distintas empresas textiles y el otorgamiento de vacaciones anticipadas que fluctuaron entre 7 y 14 días en la que se vieron involucrados más de 3800 trabajadores. De tres turnos de trabajo se bajó a dos y en varios casos a menos días trabajados por semana y fueron dadas de baja las horas extras”, detalla el informe. En segundo lugar aparecen las 3622 suspensiones. “No es sólo la actividad textil la que sufre la crisis. Hay gran cantidad de gremios industriales que la padecen”, dijo Benítez, y mencionó entre otras al calzado, la metalúrgica, plástica e indumentaria.

La situación más dramática es el cierre de empresas. El informe de la AOT describe que diez establecimientos bajaron la persiana: seis en el norte del conurbano, dos en la zona noroeste, uno en la zona del oeste bonaerense y la restante en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se trata de las empresas bonaerenses José Garraza, Broderie Suiza, Edolan, Tassutti SRL, Textil Elotex, Galitex, Vecchi Godoy, Fábrica Argentina de Etiquetas y Sedler Hermanos y la fábrica porteña Zytex.

Benítez describió que los despidos en el sector textil afectaron a 1480 trabajadores registrados sobre un padrón de 25 mil afiliados. Agregó que “en diciembre de 2015 la utilización de la capacidad industrial alcanzó el 80 por ciento según ventas efectivas, mientras que un año después se redujo al 60 por ciento. Esto se debe a una serie de factores: la caída de las ventas, suba de costos, aumento de la presencia de mercadería importada, los precios de remate de productos que provienen del sudeste asiático y Brasil, la caída del poder adquisitivo, el trabajo industrial sin margen de rentabilidad para empresarios pyme y una cadena de pagos muy debilitada con plazos para el cobro de cheques que superan los 120 días”.

Las empresas del sector advierten que en enero aumentó un 70 por ciento la importación de ropa en forma interanual, mientras que las ventas de indumentaria en los comercios minoristas bajaron 2,2 por ciento.

(*) Fuente: Página 12

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