Declaran en Luján la Emergencia Textil
La Cámara Textil de Luján y la Asociación Obrera Textil de Luján presentarán hoy lunes a las 19 hs, en el Concejo Deliberante de Luján, la declaración de emergencia textil. "Los miembros del rubro y quienes vemos, día a día, la destrucción del empleo argentino, intentaremos lograr visibilizar la fuerte crisis de la industria textil argentina y solicitaremos al Departamento Ejecutivo que se decrete la Emergencia Textil en todo el distrito de Lujan."-señalan en el comunicado emitido.
Motor Económico reproduce la declaración que presentarán:
El Honorable Concejo Deliberante del Partido de Lujan aprueba el siguiente proyecto de:
R E S O L U C I O N
Artículo primero: solicitase al Intendente Municipal que, debido a la profunda preocupación por la situación que viene atravesando desde hace más de un año el sector dedicado a la producción textil en el Partido de Lujan, se decrete la Emergencia Textil en todo el distrito de Lujan. Artículo segundo: De forma
FUNDAMENTOS
La presente resolución surge debido a la grave crisis que está atravesando el sector textil en la Partido de Luján provocada por (a) la fuerte caída del consumo interno, (b) el incremento de los costos de producción a partir del proceso inflacionario disparado –fundamentalmente- por la devaluación del tipo de cambio y el incremento de los servicios públicos; y (c) la suba persistente de las importaciones textiles tanto de tejidos planos como de productos terminados. Dichas medidas de gobierno impactaron negativamente sobre los niveles de actividad de la industria, poniendo en peligro tanto la continuidad de las empresas como la fuente laboral de unos 4.500 trabajadores locales.
Para analizar la importancia del sector textil en términos de empleo, cabe mencionar que Luján cuenta con una muy alta participación del sector privado en la generación de puestos de trabajo. Del estudio por rubro también se desprende que el 12% es trabajo manufacturero, siendo la textil la actividad que emplea el 70% de los trabajadores industriales del distrito.
La información del INDEC publicada recientemente (EMI Enero 2017) muestra en 2016 una caída del total de la industria argentina del 4,6%, respecto al año 2015. En tanto que la caída del rubro textil para el mismo período –es decir todo el año 2016- fue del 4,3%. Un análisis más profundo muestra que sólo para el mes de diciembre la baja fue mucho más notoria, cayó un 27,4%, utilizándose menos de la mitad de su capacidad instalada.
Si bien esos guarismos corresponden al país en general, cabe mencionar que según la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), en base a datos del INDEC, la industria textil cayó un 12,2% en 2016, datos más cercanos a los que se observan en nuestra ciudad.
El otro aspecto de suma relevancia son las consecuencias de la crisis en el empleo, específicamente la pérdida de puestos de trabajo. Según estimaciones del CEPA, el año 2016 se registraron 3.345 despidos y 11.720 suspensiones en el rubro textil. Desde la Fundación PROTEJER aseguran, por su parte, que el empleo se redujo en 15 mil puestos, entre formales e informales, en toda la cadena textil. Se vieron afectados trabajadores de empresas medianas y grandes como Alpargatas, TN Platex, Coteminas, Guilford, GGM, Textil Neuquén, Pampero, entre muchas otras.
El mercado textil nacional consume aproximadamente 450.000 toneladas de las cuales, la producción nacional, en forma creciente abastecía el 50% a diciembre 2015. A partir de allí, la liberación paulatina y creciente de las importaciones, tanto de materias primas, de telas o de productos terminados (Confección), como así también -y cada vez en mayor escala- la baja del poder adquisitivo de la población, traducido en un menor consumo, llevó a la fuerte caída de la actividad.
A su vez, la Asociación de Empresarios para el Desarrollo Argentino relevó que el 87% de las empresas nacionales ven al achicamiento del mercado interno como factor limitante para el desarrollo de su actividad e indican como causales a la apertura indiscriminada de las importaciones y a la destrucción del poder adquisitivo de los trabajadores. Como consecuencia directa de este flagelo un 92% de las pymes nacionales no prevé aumentar su nómina de trabajadores durante el 2017.
La industria textil lujanense está formada casi en su totalidad por micro, pequeñas y medianas empresas, constituyéndose en el POLO TEXTIL DE TEJIDOS PLANOS MAS GRANDE DEL PAIS. Tiene una capacidad instalada de más de 1.700 telares -más del 30% son de última generación tecnológica- con una producción de 10 millones de metros. A su vez cuenta con otras 4 empresas que proveen los servicios de terminación y acabados de dicha producción. Dentro de las 102 empresas adheridas a la Cámara Textil de Luján, se cuenta la principal productora de tela denin (Jean) de capitales nacionales del país.
La industria local se especializa en productos de todas las líneas de telas para el sector Blanco y Hogar, Indumentaria para Uniformes de Trabajo, Fuerzas Armadas, Sanidad, Uniformes para Empresas y Entidades Públicas y, en desarrollo, para Uniformes Técnicos para la protección humana.
Según la Cámara Textil de Luján, en Luján durante 2016, la producción cayó un 55% y las ventas se desplomaron un 50%. Para sostener estos bajos niveles comerciales se ofertaron productos tratando de cubrir los costos de la fabricación sin márgenes sustentables de rentabilidad. A su vez, la cadena pagos se encuentra muy debilitada con alargamiento de plazos (más de 120 días).
Cabe mencionar que en diciembre de 2015, el sector trabajaba al 100% de capacidad, con triple turno y horas extras, ocupando más de 4.500 trabajadores. Este panorama cambió radicalmente un año después, ya que en diciembre de 2016:
Al menos 550 personas (12% del total ocupado a diciembre de 2015) fueron dados de baja definitiva, entre despedidos y convenios de desvinculación.
- Los turnos bajaron a razón de 2 o menos días trabajados por semana.
- Las horas extras ya casi no existen.
- Se vino suspendiendo personal y se adelantaron vacaciones.
- Las empresas comenzaron con solicitud de incorporación al programa de Recuperación Productiva (REPRO – PREBA).
Según la Asociación Obrera Textil de Luján en 2016, por caída de horas extras, los trabajadores textiles dejaron de percibir unos U$S 2 millones de pesos por mes que -sumado a la alta inflación y al aumento de los servicios- determinó una fuerte caída del poder adquisitivo de gran parte de los hogares lujanenses. Menos ingresos familiares, significan caídas del consumo local, repercutiendo negativamente en los niveles de ventas de los comercios del centro, los barrios y localidades de nuestra ciudad.
Desde el gobierno nacional, que no reconoce que sus propias políticas han provocado la actual crisis, se esboza la idea que el problema de los empresarios textiles es que no realizaron las inversiones necesarias para mejorar la competitividad del sector. En este sentido, Luján desmiente estas afirmaciones ya que la transformación productiva comprometida -no tan solo en la adquisición de bienes de capital de tecnologías de las más avanzadas a nivel mundial, tanto para las tejedurías como para las áreas de servicios de terminación y acabados para las telas producidas- para el periodo 2012 – 2015/2016 fue de aproximadamente U$S 45 millones, con una ejecución hoy del 75% de dicha inversión.
Respecto al impacto negativo de las importaciones sobre las ventas textiles, en un mercado cada vez más reducido, cabe mencionar que las mismas se incrementaron 7,5% en 2016 respecto al 2015. La FITA (Federación de Industrias Textiles Argentinas) además advirtió que "la situación es aún más dramática" si se analizan los rubros más relevantes de la industria textil, teniendo en cuenta que las importaciones de hilados de fibras discontinuas aumentaron un 22%, los tejidos de algodón 22%, los tejidos de filamento 35%, las prendas de punto 43%, las prendas planas 21% y las confecciones 40%, destacándose el incremento en toallas (+82%) y sábanas (+76,5%).
Como surge del párrafo anterior, la preocupación de los industriales textiles de Luján se incrementa al observar que las importaciones que más crecieron son aquellas donde nuestra ciudad está más especializada: tejidos planos y productos terminados como confecciones, sábanas, toallas, camisas y prendas de mujer.
Por la fundamentación realizada, y por las últimas medidas anunciadas, en particular los nuevos incrementos de tarifas y servicios, el fallido programa de Precios Transparentes, el tope de paritarias al 18%, etc., las cuales creemos aún más restrictivas del consumo interno, es que se solicita una rápida y urgente intervención para tomar medidas correctivas que revierta la crisis que está experimentando este sector productivo.
PROPUESTAS PARA CORREGIR EN PARTE LA EMERGENCIA TEXTIL
Solicitar al gobierno nacional un urgente cambio en la política comercial externa con el objetivo de frenar las importaciones que afectan al sector. No se trata de limitar todas las partidas, sino de realizar conjuntamente con empresarios y trabajadores, un análisis profundo sobre cuáles impiden el crecimiento de la industria textil.
Elaborar conjuntamente con las autoridades municipales un programa que incluya incentivos locales –reducción de tasas, capacitación, misiones comerciales, normas técnicas, etc.-, provinciales y nacionales para la mejora productiva del sector, la protección del trabajo decente y el aprovechamiento del polo textil de nuestra ciudad, con el objetivo fundamental de incrementar el valor local de la cadena.
Dar efectividad al proyecto de comunicación votado por el HCD Nº 71/2016 donde declara que se convoque a un foro pyme en defensa de la industria y el empleo local.
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