Por Rodrigo Miró
La apertura de las importaciones acosa al sector del calzado
(Por Rodrigo Miró) El calzado es uno de los sectores industriales denominados "sensibles" a la apertura importadora, que desde comienzos de 2016 padece además una retracción en las ventas en el mercado interno. En la provincia hay una 150 micro, pequeñas y medianas empresas, con más de 3 mil personas vinculadas en forma directa o indirecta, que elaboran parte importante de la producción nacional. Hoy, prenden velas a la espera de un repunte del consumo, mientras hacen equilibrio ante la suba de costos y la apertura de importaciones.
De acuerdo a la información en off de una cadena de ropa deportiva de la ciudad, en el primer cuatrimestre las ventas en cantidades cayeron un 15% respecto al año pasado. Alberto Serra, gerente de la Cámara de la Industria del Calzado de Santa Fe, lo confirma: "La actividad sigue amesetada y las bajas ventas al público se reflejan en una disminución de las compras de los comerciantes al inicio de la temporada. El clima tampoco ayuda, porque recién esta semana empezó a hacer frío".
Mientras tanto, desde el Observatorio de Importaciones de la provincia de Santa Fe, diseñado por Fisfe y el Ministerio de Producción de la provincia, se relevó una suba del 36% interanual en el primer cuatrimestre de 2017. Entre el 1º de enero de este año y el 17 de abril, el Observatorio detectó el ingresaron 8.728.506 pares de calzado, de todo tipo. En igual período de 2016, se habían importado 6.494.145 pares. Y en 2015, en el primer cuatrimestre, la importación no había llegado a los cinco millones: fueron 4.972.908.
"De continuar la tendencia, se superarían los 31 millones de pares importados este año, cuando en 2015 habían sido 22 millones. Es decir, que si tomamos como referencia lo que había pasado en 2015, en los primeros cuatro meses de 2017 ya se importó un 75 por ciento más de calzado a nivel nacional que hace dos años. Los que hacían zapatillas fueron los primeros en sentir el impacto, aunque no hay nicho sectorial que no esté afectado. Porque las ventas en general bajaron un 20% en 2016 y otro 15% este año. Es decir, hay menos demanda en el mercado interno, presionado por cada vez más oferta importada", indicó el ministro de la Producción de Santa Fe, Luis Contigiani.
Para entender en cifras la evolución del sector en la última década, vale la pena recordar que en 2015, la cifra aproximada de calzado fabricado en el país fue de 120 millones de pares, tres veces más que los 39 millones que se habían confeccionado en 2001. Mientras que en ventas, de los 64 millones de pares de calzados vendidos en todo el país en el último año de la convertibilidad, se pasó a 142 millones en 2015. La provincia de Santa Fe aportó el 15% del total nacional. Entre tanto, los precios al público no bajaron por el ingreso de más mercadería importada, que es la explicación oficial a la política de comercio exterior.
Dentro de cada segmento, la importación de zapatillas sube más fuerte que la de zapatos. Lo que explica el cierre de la planta de Puma en La Rioja y el ajuste de personal en Paquetá, de capitales brasileros, que fabrica Adidas en la localidad de Chivilcoy.
La firma líder del sector del calzado a nivel nacional es Grimoldi. Tiene la licencia de marcas internacionales como Merrel, Hush Puppies, North Face, Timberland o Caterpillar, entre otras. Con locales en todo el país, inauguró en 2008 una moderna planta en Arroyo Seco y avanzaba con un proceso de sustitución de importaciones. Hoy, está tercera en el ránking importador de 2017. Llevaba ingresados al 17 de abril 659.859 pares. Fuentes sindicales aseguran que ya hubo retiros voluntarios en su planta de Arroyo Seco, adonde al comenzar 2016 trabajaban unas 350 personas.
La tercera firma en cantidad de empleados a nivel provincial en el rubro calzado es Wyler's, en Alcorta. Al iniciarse la crisis del sector, contaba con casi 150 empleados. Su principal cliente, Grimoldi, discontinuó las compras. La consecuencia fueron 34 retiros voluntarios.
El ajuste del sector pasa casi desapercibido para las estadísticas oficiales, que no contabilizan caída de horas trabajadas o suspensiones temporarias de personal, ni el despido de monotributistas con trabajo en negro o retiros "voluntarios", que son técnicamente acuerdos privados entre empleado y empleador.
El caso de la firma Wyler's tuvo resonancia el último año, cuando los trabajadores enviaron una carta al presidente Mauricio Macri, solicitando que cuide el trabajo en la industria del calzado. En poco tiempo, podría haber allí un nuevo ajuste. "De casi 50 mil pares de calzado de cuero de excelente terminación en los primeros cuatro meses de 2016, pasé a 29 mil este año. Estamos equipados, con tecnología de última generación, pero hay un marco que no permite tener la competitividad que quisiéramos. Hoy, muchos de mis colegas dicen que si no cambia la mano, es más conveniente ponerse a importar. Las empresas así podrán seguir, pero un montón de gente que hoy labura confeccionando zapatos o las cajas, se queda sin laburo", sintetiza Gerardo Cucco, titular de la firma Wyler's.
El pedido de Repros
Serra, de la Cámara, anticipa: "Si esta situación no se revierte, finalizaremos la temporada productiva en mayo, llegando a junio y julio con dificultades para sostener la cantidad de horas trabajadas, con posibles suspensiones y eventualmente algún despido".
En este marco, los empresarios piden con urgencia al Ministerio de Trabajo de la Nación que ponga en marcha los anunciados Repros Express para evitar los despidos.
(*) Fuente: La Capital de Rosario
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