Por Damián Regalini
Trabajadores y empresarios juntos en la misma lucha
(Por Damián Regalini (Especial para Motor Económico (*)) Los empresarios industriales (en particular los pymes) y los trabajadores somos los olvidados por el gobierno. Más allá de declaraciones y formalidades que no alcanzan para paliar la gran crisis que vive la industria nacional, las medidas tomadas por la nueva administración atentan contra el crecimiento y el fortalecimiento de las empresas y del trabajo argentino.
El sector textil es un ejemplo claro de esta situación, ya que sufre una caída en su actividad del 20%, y tanto los despidos como las suspensiones se cuentan de a miles. A esta altura y luego de más de un año de gobierno de la alianza Cambiemos no nos quedan dudas de que la llamada “reconversión” solicitada a las empresas es el eufemismo con el cual se enmascara el desinteres por el sector y la estigmatización de empresarios y de trabajadores. Los primeros, en una comparación perversa con países que emplean mano de obra esclava y recurren a subsidios ilegales según OMC, hemos sido denominados no competitivos y prebendarios. Y los trabajadores, también en comparaciones injustas, han sido denominados ineficientes. Sin embargo, la realidad marca que los “prebendarios” hemos invertido 3.500 millones de dólares entre el 2003 al 2015, y que la eficiencia de los trabajadores textiles de nuestro país se ubica entre las mejores del mundo según datos del organismo internacional IMTF que se dedica a estudiar estas cuestiones.
Lejos de caer en esta estigmatización y conscientes de nuestro rol y de la virtuosidad de nuestro trabajo, los empresarios y trabajadores del sector hemos elevado nuestros reclamos y hemos sido escuchados amablemente por los funcionarios nacionales y provinciales. Pero en todos los casos la “necesidad de reconversión” fue la respuesta del gobierno, que habla más claro con los hechos que con las palabras.
Urgidos por la gravedad de la situación y a la vista del desinterés de provincia y nacion por el trabajo nacional, el Movimiento Nacional de Empresarios Nacionales, junto a otras Cámaras empresarias y a dirigentes sindicales recurrimos a los Municipios en búsqueda de una reacción y de un acompañamento político.
El lunes pasado en Lujan, que es un importante polo textil trabajadores y empresarios, juntos, hemos logrado que se declare la emergencia sectorial en el distrito.
El hecho traerá un beneficio impositivo a las empresas del Municipio, y sobre todo significa un gran e inusual hecho político que encuentra a trabajadores y a empresarios nacionales en una lucha conjunta. Ambos sabemos que sin industria no hay nación. Los “prebendarios” y los “ineficientes” hoy estamos en la misma lucha por la defensa del empleo nacional y por la recuperación de la senda del crecimiento. El próximo 7 de marzo nos encontrará en una misma marcha hacia el ministerio de producción, y seguiremos, juntos, golpeando las puertas del Estado Nacional hasta que nos escuchen.
- Empresario textil. Presidente de la Cámara Argentina de fabricantes de medias. Dirigente de Fundación Protejer
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