Motor Pymes

Por Ariel Aguilar

Una Reunión de OMC blindada. Una Cumbre de los Pueblos necesaria

(Por Ariel Aguilar (Especial para Motor Económico) Como es de público conocimiento, entre los días 10 y 13 de diciembre se estará realizando en Buenos Aires la 11º Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Un hecho inédito e impensado hasta hace dos años según manifestaron voceros de esta organización que se autodefine como la única organización que se ocupa de las normas que rigen el comercio entre los países.

En esta ocasión nuestro país presidirá la reunión de esta entidad, que integran 164 miembros, cuyo objetivo es garantizar el libre comercio en todo el mundo aun por encima de la soberanía de los países, ya que las grandes corporaciones económicas, pertenecientes todas a los países desarrollados intentan imponer sus productos y servicios cada vez con menos restricciones de los diferentes gobiernos que integran la organización. Claramente, con las asimetrías existentes, quienes tienen más para perder son los países en desarrollo, cuyo destino como parte de la entidad es ser proveedores de materias primas, resignando toda posibilidad de crecimiento industrial, ya que la OMC se opone fuertemente a las medidas de protección de sus industrias que quieran realizar los países subdesarrollados. Y aunque la libertad de comercio es la norma que hace a la razón de ser de la OMC, no rige de la misma manera con las grandes potencias que sí protegen sus entramados productivos y agrícolas.

Para esta reunión el gobierno ha blindado la Ciudad de Buenos Aires. Con un claro sesgo autoritario, que venimos viendo en la Argentina pero que hoy empieza a verse reflejado en todo el mundo, se le prohibió a diferentes ONG (Organizaciones No Gubernamentales) de carácter mundial la participación en la Cumbre. Las mismas pretendían discutir la agenda del desarrollo y la no liberación del comercio electrónico entre otros temas. El argumento utilizado fue acusarlos de terroristas o de generar disturbios, algo que el Gobierno está acostumbrado a hacer en nuestro país para estigmatizar a quienes se oponen al actual proyecto político, pero que no es una situación normal para muchos países del mundo. Lo que la prensa oculta en nuestro país, respecto al autoritarismo con que se manejan las autoridades, se vio reflejada en los diferentes medios del mundo donde no ven como razonable este tipo de situaciones.

A las discusiones que se darán en el marco de la Cumbre no fueron invitados los sindicatos, tampoco las cámaras Pymes, que tienen mucho para decir respecto a cómo afectan las decisiones que tome nuestro país en materia de libre comercio.

Lo que ha incentivado el Gobierno con esta actitud hacia Pymes, Sindicatos y ONG, es la construcción y la discusión de una agenda propia. De esa manera se realizara el día 12 de diciembre en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), “La Cumbre de los Pueblos”, cuyo lema es “hacia una verdadera agenda de desarrollo para los/as trabajadores/as y los/as excluidos”. La misma es organizada por la CGT, las dos CTA, la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS), y la Confederación Sindical Internacional. También tendrán representación en los paneles la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), APYME, y otras entidades Pymes en representación de los sectores productivos. En diferentes paneles se discutirán temas como “Libre Comercio, efecto sobre la economía”, “OMC y la participación de la sociedad civil”, “OMC y los trabajadores”, y “los parlamentos ante el libre comercio”.

Lo interesante de esta Cumbre de los Pueblos es que no intenta ser una contracumbre sino un espacio donde llevar adelante una agenda propia del desarrollo la que deberá darse en un trabajo conjunto entre empresarios Pymes, trabajadores y diferentes representantes de la sociedad civil que se oponen a un proyecto de país que cada día genera más inequidades y que buscan construir un nuevo modelo en el cual la producción y el trabajo sean los ejes del desarrollo. Donde no se busque ganar competitividad vía ajuste de salarios sino entender que una inserción inteligente en el mundo solo es posible si podemos exportar manufacturas además de productos agropecuarios. Insertarse en el mundo seriamente significa tener soberanía productiva, de otra manera seriamos no beneficiarios sino rehenes del libre comercio que propone la OMC.

  • Dirigente de CGERA @arielferaguilar

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