Opinión

Victoria Larrea

Europa frente al fantasma del magnate manos de tijera

(Por Victoria Larrea) La llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos hace poco más de un mes no solo ha revuelto el tablero en su propio país sino a nivel mundial. Los constantes desprecios emitidos hacia la Unión Europea (UE), concentrados en Alemania y en la celebración del Brexit, y la crítica al euro ponen en un terreno arenoso las relaciones diplomáticas entre el Viejo Continente y la potencia norteamericana. Esto implica un cambio de rumbo respecto a la política que venía llevando la gestión Obama respecto a Europa, la que siempre alentó la integración europea.

“La OTAN es obsoleta” sentenció Trump días antes de asumir. Esa frase dio inicio a la instalación de un gran interrogante en la política de defensa militar que se implementa desde la firma del Tratado de Washington en 1949. La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) constituye un sistema de defensa colectivo, en el que los 28 estados miembro acuerdan defenderse en caso de una invasión externa. La UE refugia su política de defensa hace más de seis décadas, alianza que les permite un gran ahorro de recursos y una mayor protección militar.

La UE está atravesando una fuerte crisis política y económica que se materializa en la crisis de la partidocracia y que tiene su simbología más significativa en la salida del Reino Unido de la alianza continental, el Brexit. Esta salida fue aplaudida por Trump, felicitando a la segunda potencia económica de la unión y afirmando que la UE no sirve para nada y que prontamente muchos países la abandonarán, lo que hasta ahora parece más un deseo que una realidad. A esto se le suma el crecimiento político de líderes de extrema derecha como la francesa Marine Le Pen, el británico Nigel Farage o el húngaro Viktor Orban, con quienes Trump mantiene una buena relación.

En cuanto a lo económico, Trump planteó fuertemente en campaña aplicar una política proteccionista que, ni bien asumió, significó la salida de Washington del acuerdo de libre comercio del Transpacífico que comprende a 11 países. Mientras que, por otro lado, ordenó renegociar el NAFTA, acuerdo con Canadá y México. Todavía no hubo definiciones por parte de la administración estadounidense sobre el acuerdo de libre comercio que mantiene con Europa (el TTIP), aunque todo indica que desde Estados Unidos plantearán una serie de reformulaciones y modificaciones. Éstas sólo implican una voluntad del magnate, ya que la jefa de diplomacia europea ha dicho públicamente que el comercio libre en la UE se mantendrá.

Frente a esto, diferentes líderes europeos han salido a responder las provocaciones de Trump, dejando en claro la autonomía política europea frente a los deseos del presidente. ¿Cuál es la estrategia que tiene la UE con Trump? Todavía no parece clara o, cuanto menos, unívoca. Mientras algunos líderes pretenden tratarlo como un adolescente rebelde hasta que aprenda las verdaderas reglas del juego global, otros se muestran más escépticos frente a las decisiones que pueda tomar Trump y plantean que no hay que subestimar sus dichos. La primer ministra de Alemania, Angela Merkel, es la que más ha salido al cruce del magnate republicano, pero poco a poco fue bajando la intensidad de su discurso en un intento más pragmático por mejorar las relaciones con la potencia norteamericana.

(*) Fuente: Revista Rumbo

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