Por TavoCibreiro (*)
Ahí va el capitán Beto…
( TavoCibreiro ) Esta semana, dos reconocidas consultoras de opinión pública dieron a conocer sus últimos trabajos sobre el impacto de la pandemia producida por el COVID – 19 en nuestro país. En ambas encuestas,las preguntas indagaron no sólo sobre el transitar de la cuarentena, sino también, sobre la evolución de las medidas del gobierno para enfrentar la crisis viral.
Tanto para Analogías (2308 casos bajo la modalidad telefónica), como para Proyección consultores (1120 casos bajo la modalidad virtual), las conclusiones finales fueron contundentes. Casi el 80 % de los y las encuestadas aprueban el desempeño de Alberto Fernández en el manejo de esta situación compleja.
Asimismo, el porcentaje que espera y escucha con atención las palabras del presidente supera ampliamente el 65 %.
Por otro lado, casi la totalidad de ambas muestras considera útil, como medida precautoria, la prolongación de la cuarentena más allá del 31 de Marzo. Además, la congoja por la salud de los y las integrantes de los distintos grupos de riesgo es mayor a la preocupación por la propia salud. Claro, casi un 70 % piensa que es imposible o poco probable contagiarse.
Obviamente, el gobierno nacional atraviesa una realidad sin precedentes, con múltiples aristas e indicadores volátiles que requieren de decisiones permanentes. Sin embargo, y en contraste con la administración anterior, la conducta del estado actual no tiene fisuras, tampoco contradicciones en su discurso y mucho menos vacilaciones en su pragmatismo.
Aborda la problemática sin victimizarse, ni titubear. Y eso se nota. Los números mencionados anteriormente así lo demuestran. No obstante, como si aquello ya no fuera suficiente, también se percibe en el ambiente. Hasta hoy, sin dudas, la Casa Rosada estuvo a la altura de la complejidad. En ese sentido,la comunicación oficial, tantas veces criticada, es uno de los pilares más fuertes de esa performance.
Correr al Ministro de Salud, Ginés Garcia, del foco central y darle todo el “protagonismo”a Alberto Fernández fue una decisión atinada. Su capacidad para manejar esta situación paradojal es notable. Por momentos, pareciera encontrar las palabras exactas para contener a todos y todas.
Por supuesto, detrás de ese talento natural, hay un plan de contingencia, donde el envío de información fue premeditado y monitoreado anticipadamente. Cada una de las apariciones de Fernández no son producto del azar o la improvisación. Es exactamente al revés. Responden a una lógica pensada, orgánica y diseñada para la ocasión, en la cual siempre se contextualizan los datos brindados y se propone un plan de acción con vista a un futuro mejor.
El presidente primero marca la dirección y, luego, el ministro del área correspondiente explica los detalles.Además, el “yo” colectivo motoriza la exposición y nunca se “cae” en el apuro de los periodistas y medios hegemónicos.
Los fundamentos presidenciales son reunidos con criterio y rigor científico, al igual que los componentesordenadores.Por ejemplo, durante cada relato, siempre aparece la Organización Mundial de la Salud (OMS) como marco referencial y de consulta cotidiana.
Mientras Bolsonaro pone en duda la democracia en su país y Trump, con el objetivo de cambiar el foco de atención, le pone precio a la cabeza de un presidente elegido democráticamente en América Latina, Alberto Fernández asume la responsabilidad y con una visión histórica de los hechos se pone al frente de la batalla contra el Corona Virus. Sin mentiras ni falsas expectativas.
En una sociedad fragmentada, resulta urgente recuperar la noción de conjunto. La meritocracia del pasado quedó expuesta y obsoleta frente al inminente futuro distópico propuesto por el virus. Tal vez, después de tanta angustia, la configuración del añejo sistema capitalista modifique su fisionomía para siempre y, al mismo tiempo, surja una nueva cosmovisión de la sociedad, donde la comunicación no hegemónica tenga un rol importante en su construcción y fortalecimiento.
(*) Comunicador Popular. Periodista. Integrante de Ucaya y colaborador de Motor Económico.
···