Política nacional

Una fórmula recorre América

FF EN LA CALLE Y CON LOS VOTOS

*( Por Néstor Piccone () )- Atención esta nota no es imparcial, contiene posiciones definidas hacia la contienda electoral y suma argumentos para una urgente toma de posición colectiva,popular, federal, latinoamericana sin preguntarse qué dirá el Santo Padre, porqué se sabe.**

El voto es una herramienta imperfecta. El voto y la calle son las herramientas que tiene el pueblo para resistir. Pero también para avanzar en este capitalismo 2019, siempre y cuando se cuide de sortear las trampas que el poder real disemina en la vía electoral.

Las elecciones 2019 se dirimen entre dos modelos, ambos respetuosos del orden capitalista; el que promueve la concentración de la riqueza en pocas manos y el popular, nacional, faminista y latinoamericano.

El devenir político resumió dos candidaturas, la inamovible de Mauricio Macri, expresión del empresariado global dependiente ahora del nacionalismo corporativo de Donald Trump y la fórmula Fernández-Fernández.

Las elecciones se ganan con votos y candidatos y en ese camino muchos se preguntan ¿por qué Alberto Fernández? ¿Por qué Cristina eligió a Alberto Fernández? Hay quienes se convencen diciendo que votan Alberto Fernández porque Cristina lo eligió. Ese es un argumento amable para quienes practican la devoción política, pero de dudoso valor para sumar adherentes no convencidos.

Cristina Fernández de Kirchner, guerrera moderna, en el camino de llegar a Alberto pensó y dijo: Si yo divido, necesito alguien que sume.

Y así nació Alberto Fernández candidato; un hombre, que no tiene votos, pero que posee el don del armador político: la escucha. Un operador que con los años se fue construyendo como interlocutor válido para la variopinta clase política, los gobernadores, otros sectores de poder y expresiones de la militancia peronista y no peronista.

FF una fórmula que es una alianza entre dos que no piensan ni actúan idénticamente. Y que abre a otros que también piensan diferente. La alianza más heterogénea y policlasista que se pudo conseguir.

Alguna vez Cristina Fernández comentó que a Menem le habían cambiado el mundo porque se le cayó el Muro de Berlín y no lo tenía computado. A Macri también le cambiaron el mundo; entró de la mano del globalizador Barak Obama y ahora depende del nacionalista imperial Donald Trump.

Pero el mundo es otro y el país también; muy diferente del que teníamos en 2015 y no sólo por Macri, sino también por la distribución de poder económico-tecnológico, la caída del bloque progresista latinoamericano y el posicionamiento político-territorial de los gobernadores de las provincias argentinas.

La fórmula FF, contiene a quienes desde los sindicatos, las organizaciones sociales y los organismos de Derechos Humanos, ocuparon la calle desde el año 2015. Muchas mujeres de las que pintaron de verde el país saben que es el camino más seguro. FF acumula la mayor cantidad de votos y convoca a la mayoría de los jefes territoriales regionales, intendentes y gobernadores. Y sin dudarlo, a las expresiones políticas y sociales populares del Brasil de Lula, del Ecuador de Correa, y seguramente de los luchadores de Chile, Perú y Colombia. Es la fórmula con la promesa política que esperan los gobiernos de México, Cuba, Uruguay y Bolivia y por supuesto de la amenazada Venezuela. Y por si esto fuera poco hoy, a diferencia de los años 70, sabemos “qué dirá el Santo Padre que vive en Roma…”

Octubre será el mes de las definiciones populares en Argentina, Uruguay y Bolivia. Evo Morales, luego de superar los obstáculos legales que se lo impedían, va por la reelección. Será el domingo 20 mientras que el Paisito vota el 27, igual que Argentina.

En Uruguay el Frente Amplio encabeza las posiciones y las encuestas. Los uruguayos deberán dirimir internas el domingo 30 de junio. En el FA ya no están ni Pepe Mugica ni Tabaré Vazquez entre los cuatro precandidatos que dirimen liderazgo. El Partido Blanco-Nacional está segundo también con varios candidatos y con una novedad, entre los postulantes hay un joven empresario transnacional hijo del agronegocio: Juan Sartori. Mucho más atrás queda el Partido Colorado quien seguramente, luego de las primarias, se sumará a una Coalición de Derecha.

Alberto Fernández ya tomó partido por el bloque latinoamericano. Su primer viaje como precandidato lo hizo a la Banda Oriental, se abrazó con Mugica y saludó a los diputados del Parlasur entre los que había representantes de Brasil, Paraguay, Venezuela, Uruguay y Argentina.

En cuanto a los gobiernos de las provincias argentinas Alberto Fernández es también quien más adhesiones recoge. Su postulación dinamitó la Avenida del Medio y atrae a quienes establecieron un nuevo mapa político de poder territorial. A partir de las elecciones anticipadas de 2019, las provincias establecieron nuevos desarrollos económicos menos dependientes del centralismo porteño.

La decisión del voto es una construcción que lleva tiempo: primero para que el militante y predicador asimile y asuma para luego ir en busca de los votantes esos que deciden su elección por múltiples razones, no siempre racionales. Si la herramienta electoral es imperfecta si se necesita calle para complementar el poder de las urnas y la Patria Grande reclama de un gobierno argentino solidario, no hay mucho para pensar: la fórmula es Fernández- Fernández. Además y lo saben todos, es la única que le puede ganar a Mauricio Macri y la mejor preparada para gobernar.**

(*) Licenciado en psicología, periodista.

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